miércoles, 24 de agosto de 2011

MANUEL RAUSA BERNIZ: trabajador forzado de la TODT.

Josep Mª San Martín, amigo personal y delegado en Aragón de la Amical de Mauthausen, cuando estaba preparando la participación de un grupo de alumnos del IES Bajo Cinca de Fraga en el viaje de homenaje al campo de Mauthausen, en mayo de 2008,  contactó con Manuel Rausa que por aquel entonces residía en Ballobar (Huesca), localidad donde había nacido el 23 de octubre de 1921. Manuel fue entrevistado y unos días después se desplazó, hasta el Instituto de Fraga, para dar testimonio ante un nutrido grupo de alumnos quienes pudieron conocer, en primera persona, la experiencia de una de las víctimas del nazismo, como prisionero y trabajador forzado, durante la Segunda Guerra Mundial.

Manuel Rausa con los estudiantes del IES Bajo Cinca de Fraga
Manuel era el menor de los seis hermanos hijos del matrimonio campesino formado Miguel Rausa y Jacinta Berniz. La madre de Manuel falleció cuando éste contaba tan sólo seis años y la juventud de Manuel se vio condicionada –como la de muchos otros jóvenes de su edad- por la evolución contradictoria de la Segunda República y por los dramáticos acontecimientos que se derivaron del golpe de estado del 18 de Julio. De ideología anarquista, militó en la CNT, trabajó en la colectividad de Ballobar y la familia tuvo que refugiarse en Cataluña tras la ruptura del Frente de Aragón en la primavera de 1938. Manuel contaba con tan sólo 16 años y, debido a su corta edad, fue rechazada su solicitud para incorporarse como voluntario al ejército republicano. Ingresó en la academia de policía y tras realizar un cursillo de tres meses fue destinado a la ciudad de Tarragona hasta finales de 1938, momento en que salió para el frente siendo alcanzado en una pierna y, herido, cruzó la frontera francesa por el Coll d’Ares el 7 de febrero de 1939. Su padre, Miguel Rausa Vilas fue encarcelado en la prisión de Huesca donde, al parecer, falleció entre sus muros.

El primer destino de Manuel, tras la retirada,  fue el barco-hospital de Marsella donde fueron ingresados muchos republicanos heridos. Posteriormente fue internado sucesivamente en los campos de Argelès, Barcarès y Saint Cyprien. Estuvo alistado en una Compañía de Trabajadores Extranjeros  y destinado en la denominada Línea Gamalin[1], recordando como compañeros a Joaquín Enrech y José Alegre, de Ballobar.  Tras producirse la ocupación alemana los republicanos del las CTE que quedaron en la denominada “Zona Libre” fueron devueltos a los campos de refugiados. Su hermano Miguel –dos años mayor que Manuel- había estado alistado en la 113ª CTE, regresó a Argelès en julio de 1940 y de allí salió destinado en mayo de 1941 hacia  Montblauch (Herault)[2]. Manuel permaneció de nuevo “vigilado por los soldados senegaleses” hasta que fue destinado a uno de los Grupos de Trabajadores Extranjeros que sustituyeron a las antiguas Compañías.

Rendida Francia en junio de 1940, desde octubre lo encontraremos en otra compañía destinada en la comarca alpina, deshaciendo fortificaciones y construyendo carreteras hasta que se rebeló (mayo de 1941) y acabó en una cárcel de castigo próxima a Lyon[3]. Los alemanes lo alistaron, como trabajador forzado, en la organización TODT y destinado a la base submarina de Brest, el 31 de agosto de 1941, donde permaneció dos años y medio. Este es el resumen de su estancia en Brest realizado por San Martín:

 Allí, en régimen de trabajos forzados, participará en la construcción de las fortificaciones portuarias donde se alojarán los submarinos de la flota alemana. Aunque los servicios de estos trabajadores forzados son necesarios para el régimen nazi, su trabajo de esclavos no les ahorrará los malos tratos ante el mínimo desliz. Tras participar en la construcción de diferentes fortificaciones en la zona, el 17 de marzo de 1944 se evadirá junto con otro compañero. Ocultos en un tren de carbón viajarán como polizones durante cinco largos días hasta llegar a la población de Sète, en el sur de Francia. Allí se quedará a residir durante un largo exilio hasta que el 27 de mayo de 1977, una vez recobrada la democracia en España, podrá volver a su pueblo natal[4].

Desde su salida, en marzo de 1938, habían pasado casi 40 años hasta su regreso definitivo a Ballobar. Nunca renunció a su ideología y militancia anarquistas, tanto en su exilio francés, donde asumió responsabilidades organizativas, como en el movimiento libertario del Alto Aragón con el que mantuvo frecuentes contactos tras su regreso. Falleció en Ballobar, el 17 de noviembre de 2009, a los 89 años de edad.


[1] General francés responsable, ante una eventual invasión de Alemania, del sistema defensivo francés que, como se demostró, no sirvió de nada: los alemanes se hicieron con el control efectivo del territorio francés en tan sólo unas semanas durante la primavera de 1940.  
[2] http://www.retirada.org/
[3] Manuel Mateo Otal, “Necrológicas/Manuel Rausa Berniz”, CNT, nº 363, p. 17
[4] Josep Mª San Martín, “Un oscense en la Organización TODT”, Nunca Más. Boletín de la Amical de Mauthausen, nº 29, septiembre de 2008,  p. 4

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