jueves, 12 de marzo de 2015

SECUNDINA BARCELO MARTORELL


Nació en Veguillas de la Sierra el 26 de mayo de 1910 (o 1911). Una pequeña y montañosa población turolense que en aquella década sufrió un descenso demográfico importante. La familia de Secundina fue una de las que emigró a Barcelona, cuando ella era muy pequeña. A los trece años estaba trabajando en una fábrica situada en el barrio de Gracia. Militante de la UGT, debió ser una militante comprometida puesto que formó parte del comité de empresa y al finalizar la guerra se exilió en Francia junto a su compañero Rafael Laborda.

Empezó a colaborar con la Resistencia, junto a Rafael y cuando éste fue destinado a la Bretaña para organizar grupos del PSUC con objeto de realizar actos de sabotaje, Secundina quedó sola en Orleans junto a su hijo.  Rafael fue detenido y encarcelado en el penal de Eysses, donde participó activamente en la insurrección  que llevaron a cabo los internos en febrero de 1944 y una vez que fue sofocada aquella insurrección un buen número de internos fueron deportados a Dachau, entre los que se encontraba Rafael. Secundina también fue detenida el 19 de julio de 1944 y durante dos semanas permaneció en las oficinas de la Gestapo en Orleans, donde sufrió torturas. Secundina, a pesar de ello, se mantuvo firme y la policía política no consiguió el propósito de sacarle información que hubiese puesto en peligro a sus camaradas resistentes. Tras estos interrogatorios, la turolense, quedó en un estado lamentable y fue trasladada a la prisión de Fresnes.

El 15 de agosto de 1944, se formó un gran convoy en la estación de Pantin (Paris) formado por 1654 hombre y 543 mujeres. Hacinados en vagones de ganado emprendieron un viaje que duró siete largos días por las dificultades que encontró el tren para avanzar por los ataques de la resistencia y los bombardeos sobre las líneas férreas. El día 20 de agosto los hombres fueron desembarcados en Buchenwald y las mujeres siguieron ruta hacia Ravensbruck donde ingresaron el día siguiente. Además de Secundina en este transporte fueron deportados otras dos españolas: Anunciación Iriberri, de Castro Urdiales y Mª Carmen Van Hall, de Alicante A Secundina en "el campo de las mujeres", le adjudicaron  la matrícula 57610.

Según el testimonio de Secundina, recogido por la superviviente Neus Catalá, en Ravensbruck permaneció un mes realizando pesados trabajos hasta que fue trasladada a un nuevo destino con la intención de utilizarla como trabajadora forzada en una fábrica de material de guerra, Así empezó un itinerario que la llevó por diferentes kommandos externos –Torbau, Abterode,…- donde tuvo que realizar trabajos forzados en penosas condiciones. Ante el avance de los aliados, los nazis evacuaron el campo donde se encontraba Secundina, con dirección hacia Checoslovaquia. Durante el trayecto consiguió evadirse junto a otras compañeras y así pudieron contactar primero con unidades del  Ejército Rojo y posteriormente con tropas americanas que fueron quienes dispusieron su repatriación a Francia.

El testimonio de Secundina Barceló, en:



domingo, 8 de marzo de 2015

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER: Deportadas republicanas


Al celebrarse el Día Internacional de la Mujer y coincidiendo con el 70 aniversario de la liberación de los campos quiero recordar a las republicanas españolas que fueron deportadas a los campos nazis durante la Segunda Guerra Mundial , poniendo como ejemplo al grupo de mujeres originarias de diferentes puntos de Aragón que sufrieron la experiencia de la deportación. 

Localización de Ravensbruck
Ente los millones de víctimas del Holocausto, una buena parte fueron mujeres judías eliminadas sin piedad en las cámaras de gas de los campos de exterminio. Parecidas prácticas se llevaron a cabo con mujeres gitanas en aplicación de las políticas de limpieza racial nazi.  Las enemigas políticas sufrieron deportación a los campos, donde penaron como esclavas y fueron sometidas a humillaciones, afrentas y vejaciones sin límite. Las resistentes fueron perseguidas, detenidas, algunas asesinadas directamente y muchas, conocieron la experiencia de la deportación, principalmente, al campo de Ravensbruck, aunque también hubo numerosos grupos de mujeres en otros campos. 

Es difícil establecer con exactitud el número de republicanas que fueron internadas en Ravensbruck procedentes todas ellas de Francia donde fueron detenidas como resistentes y encarceladas para ser deportadas, mayoritariamente, hacia este campo junto a sus compañeras francesas. Actualmente conocemos el nombre de un centenar y entre ellas encontramos una docena de origen aragonés de las que iremos publicando sus notas biográficas en próximas entradas del blog.

APELLIDOS
NOMBRE
LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO
Barceló Mirambell
Secundina
Veguillas de la Sierra  (T)
26/05/1910
Bueno Vela
Alfonsina
Moros (Z)
26/01/1915
Cortés Cubeles
Soledad
Mazaleón (T)
19/04/1918
Cristófal  Bretos
Antonia
Azara (H)
21/12/1910
Encuentra de Bescós
Teresa
Abiego (H)
22/10/1910
Fau Español
Justina Julia
Anzánigo (H)
26/09/1894
Ferrer (Conchita)
María
Langa del Castillo (Z)
8/12/1897
González
Josefina
 Testimonio supervivientes 
Martorell Rosales
Herminia
Zaragoza
05/01/1903
Ricol London
Lise
Montceau-les-Mines (Z)

Ruiz Garrido (Mañica)
Elisa
Magallon (Z)
14/06/1909
Veleta
Elvira
Mequinenza (Z)
11/11/1891
Veleta (Ferrer)
María
Mequinenza (Z)
06/01/1914

Ravensbrück: el campo de las mujeres

La traducción de su nombre significa "El puente de los cuervos" y se halla ubicado a unos 90 kilómetros al norte de Berlín, Su construcción se inició en 1938 y en los seis años en que estuvo funcionando contó con más de 130.000 prisioneras originarias de toda Europa. En 1941 empezó a funcionar el campo destinado a los hombres por el que pasaron unos 20.000 prisioneros, y en la primavera de 1942 se añadió el campo de Uckemark, que albergó un millar mujeres, jóvenes y niños.

Vista del campo de Ravensbruck
Ya fuese en el recinto industrial del propio campo, en las instalaciones que la empresa Siemes Halske había construido fuera del campo, o en los más de 40 komandos externos que dependían del campo central. Ravensbruck se convirtió en un verdadero “infierno de mujeres”: se calcula que murieron unas 90.000 prisioneras, ya fuese mediante asesinatos selectivos, víctimas del hambre, de las enfermedades, de los experimentos médicos o como consecuencia de las condiciones extremas en las que trabajaban. La cámara de gas se instaló a finales de 1944 y en los meses en que estuvo funcionando fueron gaseadas entre 5.000 y 6.000 personas, seleccionadas entre quienes no estaban en condiciones de seguir trabajando.  

Liberación. Grupo de mujeres en Mauthausen
En la primavera de 1945, ante el avance del ejército soviético, se ordenó la evacuación del campo iniciando largas “columnas de la muerte” con trágicas consecuencias para muchas de las internas que tenían que avanzar sobre la nieve, bajo temperaturas gélidas,  sin apenas comida y temiendo morir víctimas de los bombardeos o ejecutadas por sus vigilantes. El campo fue liberado por el Ejército Rojo el 30 de abril de 1945, encontrando a más de 2.000 prisioneras enfermas que habían sido abandonadas a su suerte por sus guardianes.  Durante la evacuación del campo trasladaron a unas 2.500 prisioneras a Mauthausen y entre ellas figuraba un grupo de republicanas que fueron reconocidas y ayudadas por los españoles que se encontraban en el campo. 

A la sinrazón de los campos, en Ravensbruck se añadió el drama de la presencia de numerosos niños. Algunos de ellos habían nacido en prisión y llegaron al campo junto a sus madres, pero aproximadamente unos 600 bebés nacieron en el campo y la mayor parte de ellos fueron asesinados o murieron de hambre, o por enfermedad, ante el sufrimiento impotente de sus madres y de las compañeras internas que se esforzaban por atenuar su dolor. En febrero de 1945 varios convoyes trasladaron a las mujeres embarazadas, y a las madres con sus bebés, a Bergen Belsen donde la mayoría hallaron la muerte.  

Hoy el campo se ha convertido en un Memorial donde recordar a las víctimas de la barbarie nazi y de forma especial a las decenas de miles de mujeres condenadas a sufrir una de las etapas más aberrantes de la historia contenporánea. Homenajes que se celebran cada año en las fechas próximas a la liberación. La Amical de Mauthausen  dedica una especial atención a difundir la memoria de la deportación femenina mediante la exposición itinerante  "Resistentes y deportadas" que  ha recorrido diversos lugares del Estado Español, durante la última década.



lunes, 2 de marzo de 2015

MARZO DE 1938: Ejulve bajo las bombas

Cruz en recuerdo de Manuel García e imagen de José Mª Gracia.               
 El 1 de marzo de 1938, hacia el mediodía, la aviación franquista llevó a cabo el primer bombardeo sobre Ejulve. La acción estaba enmarcada en la estrategia de los militares sublevados en julio de 1936 como inicio de la ofensiva que llevó a la ruptura del frente de Aragón en las semanas posteriores.  Ejulve fue el primero, entre los pueblos de la zona, en sufrir un ataque aéreo y ello fue motivado por hallarse unidades republicanas concentradas en la localidad y  por la existencia de depósitos de armas. Quienes nos explicaron, hace algunos años, sus recuerdos de aquella jornada nos hablaron del miedo y el pánico al oír a los aviones y el estruendo de las deflagraciones. Momentos de angustia y terror que continuaron con el llanto desesperado de las familias afectadas. En aquel primer bombardeo, dejando de lado las casas afectadas, fallecieron dos personas que fueron alcanzadas directamente por las bombas: José  Mª Gracia Bundío, “el Correo”, en el Pozo de las Eras y Manuel García Villanueva en el camino de la Vega, donde aún se conserva la cruz que recuerda su fallecimiento.

El amigo e  historiador José Mª Maldonado, de Alcañiz, es quien mejor ha estudiado, y dado a conocer, todo lo referente a los bombardeos sobre las localidades de la zona republicana de Aragón. La estrategia de los militares “nacionales” era doble: destrozar puntos de la retaguardia y desmoralizar a la población civil. Ambos objetivos los consiguieron con creces. Concretamente nuestro pueblo fue bombardeado en otras tres ocasiones, el 12, el 15 y el 20 de marzo y sus consecuencias también fueron dramáticas puesto que ocasionaron la muerte a Pilar Navarro y Dolores Lahoz, así como a varios soldados republicanos que se hallaban alojados en uno de los edificios destruidos. Uno de los afectados fue el templo parroquial que perdió la techumbre, aunque afortunadamente no afectó a la torre, de más antigüedad, como se observa en la foto que realizó Paco Saló, un oficial republicano catalán que se hallaba destinado en Ejulve. 
Vista de la iglesia donde se evidencian los destrozos causados por las bombas.
El mes de marzo de 1938 fue un mes aciago para la defensa de la República. El día 14 todos los pueblos de los alrededores habían caído en poder de los militares fascistas. Todos menos Ejulve, donde las unidades republicanas consiguieron resistir durante algo más de un mes aquellos bombardeos y la acción de la artillería franquista que, desde la Venta de la Pintada, dirigía hacia nuestro pueblo continuos cañonazos pero, afortunadamente, con cálculos equivocados ya que los obuses, según me explicaron hace años, pasaban por encima de las casas para ir a explotar sobre las laderas del cabezo Budo. 

Fueron muchas las familias que decidieron abandonar aquellos días el núcleo de la villa y trasladarse a los mases  y masías diseminados por el término para evitar los peligros que se abatían sobre el pueblo.  En la propia historia familiar oí muchas veces cómo mis abuelos maternos se fueron hacia la Umbría Negra y de allí, posteriormente,  a Gargallo. Mis abuelos Juan y María tomaron la decisión correcta. Tuvieron mucha suerte puesto que su casa, en la calle del Sol, fue una de las que quedó destruida en uno de aquellos bombardeos. Años más tarde la reconstruyeron con esfuerzo y entre aquellas paredes transcurrieron algunas de las mejores horas de mi infancia.  Otras familias temiendo represalias ante la inminente llegada de las tropas “nacionales” emprendieron un largo periplo que les llevó primero hacia Cataluña, como refugiados, y después hacia el exilio. Pero esa es otra historia…. 
Imagen aérea de uno de los bombardeos sobre Ejulve.