sábado, 29 de octubre de 2011

MANIFIESTO EN DEFENSA DE LA MEMORIA REPUBLCANA


Las inconmensurables víctimas del franquismo siguen estando olvidadas y silenciadas, cuando no ultrajadas y despreciadas en la España de hoy. El régimen de Franco, criminal e inmisericorde, continúa protegido por la impunidad que le ha otorgado hasta hoy la democracia española. Las víctimas del franquismo reivindican la misma consideración y las mismas expresiones de solidaridad y compromiso de memoria, que estos días han manifestado para con las víctimas de la banda criminal ETA, con total justicia, desde el Presidente del Gobierno, los parlamentos nacional y autonómicos, el gobierno del Estado, hasta todos los partidos políticos. Las organizaciones y asociaciones que enarbolamos la bandera de la memoria democrática de los españoles, reivindicamos la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas de la historia de la democracia española. La memoria de estas víctimas también debiera acompañar a las futuras generaciones.

Por lo que: MANIFIESTAN:

 1º.- Que, por razones de dignidad, justicia y reparación histórica, resulta imprescindible, también en estos tiempos de crisis y ajustes presupuestarios, que las Administraciones públicas mantengan los programas y actuaciones destinados a la recuperación de la memoria histórica, la guerra civil, la guerrilla, la dictadura, el exilio, dotándolos de los recursos necesarios. En este sentido, estimamos imprescindible que el actual Gobierno de Aragón continué con el Programa “Amarga Memoria” el cual, en sus diferentes líneas de actuación, ha realizado en estos últimos años una meritoria labor.

2º.- Consideramos igualmente que el Departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón debe potenciar en el currículum aragonés los contenidos didácticos que permitan el estudio de lo que supuso la República, la Guerra civil, la dictadura franquista, el exilio y la deportación a los campos nazis en relación a la historia de Aragón. Así como la implicación de la juventud en el mantenimiento activo de la memoria histórica, como garantía de la transmisión de la misma a las futuras generaciones.
De igual modo, estimamos que se deben de apoyar y coordinar desde dicho Departamento proyectos de cooperación transfronteriza que, como es el caso de Las Rutas de la Memoria, están destinados a estudiantes de Enseñanza Secundaria y Bachillerato y que se están llevando a cabo con buena acogida por parte de alumnos y docentes tanto de Aragón como del departamento francés de los Pyrénnées Atlantiques y que cuenta con el apoyo de las autoridades del Conséil General de dicho departamento, así como del Conséil Regional de l’Aquitaine y del Ayuntamiento de Oloron-Sainte Marie.

3º.- Instamos a las Cortes de Aragón a que, en sesión solemne y plenaria, realice un homenaje institucional a las víctimas de la dictadura franquista.

4º,- Reclamamos la plena aplicación del artículo 15 de la Ley 52/2007 de la Memoria Histórica referente a la supresión de la toponimia y simbología franquista en todas las ciudades y pueblos de Aragón. En este sentido, queremos hacer especial mención a diversos centros y dependencias del Gobierno de Aragón que mantienen sus denominaciones en honor a personas vinculadas al franquismo como el caso del CEIP “Emilio Díaz” de Alcañiz, el Albergue Juvenil “Rosa Bríos” de Albarracín o el Hospital “Obispo Polanco” de Teruel.
De igual modo, instamos al Gobierno de Aragón a que acuerden con la Iglesia la desaparición de todas las placas y memoriales franquistas existentes en sus templos y, de no hacerlo, que dichos edificios religiosos no sean beneficiarios de ningún tipo de subvención o trabajos de restauración de los mismos con cargo a los presupuestos del Gobierno de Aragón.

5º.- Manifestamos nuestras discrepancias ante las lagunas y deficiencias de la vigente Ley 52/2007 de la Memoria Histórica, la cual ha decepcionado las expectativas que inicialmente se pusieron en ella. Dado que dicha ley resulta manifiestamente mejorable, instamos a los diputados aragoneses de izquierdas que resulten electos el próximo 20 de noviembre, a que impulsen y apoyen iniciativas parlamentarias tendentes a:
- la resolución del los problemas jurídicos demandados por las víctimas, en especial la exigencia de la declaración de nulidad de todos los juicios, sentencias y ejecuciones sumarias realizadas por los tribunales franquistas.
- la inclusión en dicha ley, en aplicación de la legislación penal internacional (suscrita por España en 1985 y recogida en el art. 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial) y del principio de justicia universal, de la consideración de “crímenes contra la humanidad” y, por tanto imprescriptibles (art. 7 de los Estatutos de la Corte Penal Internacional) de los cometidos por el franquismo.

En lógica consecuencia, solicitamos la derogación, con arreglo a lo dispuesto en la Disposición Derogatoria 3ª de la Constitución de 1978, de la Ley de Amnistía de 15 de octubre de 1977 puesto que ésta daba cobertura legal a los crímenes cometidos por la dictadura franquista y que, con arreglo a la legislación penal internacional no pueden ser amnistiables dada su condición de imprescriptibles.
- exigir que todas las exhumaciones de fosas que se lleven a cabo se realicen con garantías jurídicas legales, lo cual supone que deben llevarse a cabo en presencia de un juez.
- dar respuesta a la cuestión de los bienes incautados a las víctimas republicanas, esto es, a la represión económica, muchas veces olvidada.
- acabar con la impunidad de los victimarios, de los responsables de los crímenes franquistas, aplicando de forma retroactiva el principio de justicia universal con arreglo a las resoluciones 3 y 95 de la Asamblea General de las Naciones Unidas y a la Decisión de la Sección 4ª del Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de 17 de enero de 2006.
- incluir en el texto de la ley, como fundamentos de derecho, las resoluciones 32, 39 y 95 de la ONU condenatorias del franquismo.
6º.- Manifestamos públicamente nuestro apoyo a las iniciativas judiciales planteadas por el juez Garzón en el sumario 53/2008 E relativo a la investigación de los crímenes del franquismo. De igual modo, apoyamos la decidida y valiente actitud de Garzón frente a los procesamientos a los que está siendo sometido por su firme compromiso con las víctimas del franquismo y en defensa de la aplicación de la legislación penal internacional en la cuestión de los crímenes contra la humanidad de la dictadura en España.
Reafirmamos nuestra convicción de que, como señalaba el eminente historiador Paul Preston en una conferencia pronunciada en Teruel el 19 de mayo de 2006, de que “la recuperación de la memoria es crucial”, no sólo por lo que supone de rehabilitación de las víctimas, sino, también, porque sirve para reafirmar los principios de nuestra democracia. Por todo ello, en recuerdo de las víctimas tantos años olvidadas, y también como justo homenaje a los valores republicanos que dieron razón de ser a su compromiso social y político, la memoria histórica es, y será, siempre, una memoria necesaria. Y esa es la labor y el compromiso que asumimos las asociaciones memorialistas que firmamos el presente manifiesto.

Zaragoza, 24 de octubre de 2011

Entidades y Asociaciones que lo suscriben 27/10/2011
  • Foro por la Memoria de Aragón (AFMA).
  • Fundación Bernardo Aladrén de UGT-Aragón.
  • Amical de Mauthausen y otros campos y de todas las víctimas del nazismo.
  • Asociación Charata de Uncastillo.
  • Asociación Cultural Rebellar.
  • Asociación de Familiares de Amigos de Asesinados y Enterrados en Magallón (AFAAEM).
  • Asociación de Familiares de Asesinados en Torrijo de la Cañada.
  • Asociación por la Recuperación e Investigación Contra el Olvido (ARICO).
  • Asociación Pozos de Caudé (Teruel).
  • Círculo Republicano “Galán y García Hernández” de Jaca.
  • Ateneo Republicano de Teruel
  • Asociación Amical du Camp de Gurs (Francia)
  • Mémoire de l’Espagne Républicaine (MER) (Pau, Francia).
  • Terres de Mémoire(s) et de Luttes (Tierras de Memoria y de Lucha) (Oloron-Sainte Marie, Francia).
  • Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón.
  • Círculo republicano Manolín Abad
  • Asociacion de Descendientes del Exilio español
  • El Sueño igualitario
  • UGT ARAGÓN
  • Asociación Cultural Carrabilla.

Instituciones francesas que se adhieren al manifiesto de las asociaciones memorialistas aragonesas:
  • Mairie de Oloron-Sainte-Marie.
  • Conseil Géneral des Pyrénées Atlantiques.
  • Conseil Régional de l’Aquitaine.
Para ampliar cualquier información contactar con:
Foro por la Memoria: info@foroporlamemoriaragon.org
Fundación Bernardo Aladrén: info@fundacionaladren.com

domingo, 23 de octubre de 2011

ITINERARIOS E IDENTIDADES. Presentación en Huesca


 El próximo viernes 28 de octubre a las 20 horas presentaremos el libro Itinerarios e identidades. Republicanos aragoneses en los campos nazis (colección Amarga memoria) en la librería Anónima de Huesca. En la presentación me acompañará el periodista y escritor Víctor Pardo Lancina.


Librería Anónima
C/ Cabestany, 19
22005 Huesca
Telf. 974 244 758 

Ubicación de la librería en el mapa





miércoles, 19 de octubre de 2011

MONUMENTOS (2): Huesca, mayo de 1988.

Monumento en su emplazamiento original
Supervivientes en rueda de prensa (Diario del Altoaragón)
La Amical de Mauthausen organizó en Huesca, desde el 17 al 22 de mayo de 1988, unas jornadas para celebrar el 43 aniversario de la liberación de los campos en colaboración con el Ayuntamiento y Diputación Provincial.  En la organización, con los responsables de las instituciones oscenses, tuvieron un papel muy destacado tanto Mariano Constante como Julio Casabona, amigos y supervivientes ambos del campo austriaco de Mauthausen. Durante aquella semana se pudo visitar la exposición "Exilio y Deportación", en la sede de la Diputación, que se vio complementada por unos paneles donde figuraba la relación de los deportados oscenses muertos en Mauthausen. El día 17 se proyectó la película "Noche y Niebla" y el citado Mariano Constante impartió una conferencia sobre las experiencias de los deportados republicanos en Mauthausen en el palacio provincial. 

El jueves 20 de mayo un grupo de supervivientes, entre los que se encontraban Salvador Benítez Griñó, Juan Esteve, José Zamora, Julio Casabona, Luis García Manzano y Mariano Constante dieron una rueda de prensa en la que  reafirmaron su compromiso para “dar a conocer a todo el mundo la verdad sobre lo que había sucedido en los campos de exterminio, para que el genocidio no volviese a repetirse jamás” y se quejaban del “desinterés administrativo” del gobierno español que había “hecho caso omiso a nuestra petición de pensiones dignas para los deportados supervivientes y para las familias de los fallecidos”. Mariano Constante aprovechó para denunciar el resurgir de la ideología neo-nazi concluyendo cómo las actividades desarrolladas por los supervivientes, recordando lo sucedido durante predominio del nazismo, era la forma de mostrar “el peligro que representan estos neo-fascismos para la convivencia en paz y en libertad”.

Las actividades programadas culminaron con la inauguración de un monumento,  situado en la calle General Alsina de la capital oscense, formado por un cubo de hormigón hueco al que acompaña una placa con el texto: "Huesca a los muertos en Mauthausen y demás campos de exterminio". Un monumento que cuya erección había sido anunciada en la prensa local unos semanas antes, como puede verse en el recorte que ilustra este comentario y que hemos extraído de El Diario del Altoaragón del 26/04/1988.


Inauguración del monumento. Fotografias de Josep Galobardes
Las fotografías de aquel día, conservadas gracias al celo de Josep Galobardes, socio de la Amical, nos
recuerdan la gran asistencia de público al homenaje que se tributó a las víctimas de nazismo. El acto fue presidido por el gobernador civil, Miguel Godia, al alcalde de Huesca, Enrique Sánchez y los supervivientes ya nombrado y algún otro que se sumó al acto. Supervivientes, familiares y amigos de las víctimas escucharon con atención y se emocionaron con las sentidas palabras de Julio Casabona que oficiaba como delegado de la Amical en Aragón.  Una ofrenda floral de los presentes cerró el acto.

Con el transcurso de los años el entorno –zona ajardinada donde hubo el cuartel de San Juan- y el propio monumento se fueron deteriorando, sufriendo, incluso, algún ataque tras su inauguración. Esto es lo que motivó la propuesta de su traslado en mayo de 2005 al cumplirse el 60 aniversario de la liberación de los campos, según se lee en el  Diario del Altoaragón, en su edición del día 3 de mayo de 2005:

El monumento que la ciudad dedicó a las víctimas altoaragonesas de los nazis y especialmente del campo de exterminio de Mauthausen (Austria) entre 1940 y 1945 será restaurado y trasladado de su ubicación, en la calle del General Alsina, donde pasa inadvertido y corre el riesgo de ser dañado, como ocurrió al poco  de ser inaugurado, en el año 1988. El alcalde, Fernando Elboj, recogió en el pleno del pasado jueves una petición del edil del PP, Ignacio García Pantoja, para que se restaure el momento coincidiendo con el 60 aniversario de la liberación del campo, pasado mañana, jueves.

Monumento en su ubicación actual
El monumento fue proyectado por Pedro Lafuente, arquitecto municipal, en el mandato de Enrique  Sánchez Carrasco quien recogió una iniciativa de la Amical de Mauthausen, una sociedad compuesta por supervivientes de este recinto de barbarie creada para perpetuar la memoria de lo ahí acontecido.
Actualmente, el monumento que recuerda a los deportados oscenses, se encuentra en la Avda. Doctor Artero, en la zona ajardinada que hay delante de las dependencias de la Policía Municipal.





sábado, 15 de octubre de 2011

EFEMÉRIDES: fusilamiento del President Lluis Companys

Hoy, 15 de octubre de 2011, se conmemora el 71 aniversario del fusilamiento del Presidente de la Generalitat catalana, Lluis Companys. La colaboración de las autoridades españolas con la Gestapo alemana acarreó la detención de varios republicanos destacados que se hallaban exiliados en Francia, entre ellos la de Lluis Companys el 13 de agosto de 1940. Dos semanas más tarde era entregado a las autoridades franquistas, y encarcelado en Madrid donde sufrió vejaciones a cargo de sus interrogadores. A primeros de octubre fue trasladado a Barcelona donde sería sometido a un Consejo de Guerra que dictaminó su fusilamiento, en el castillo de Montjuich de Barcelona, al amanecer del día 15 de octubre, en el conocido foso de Santa Eulalia.

Como recuerdo y homenaje al President Companys –único presidente elegido democráticamente que fue fusilado por el fascismo- traigo los siguientes enlaces donde se puede seguir las causas y método de su detención y algunas de las valoraciones que se han hecho respecto a este suceso que, como tantos otros, nos debería avergonzar como país y preguntarnos sobre las limitaciones de una democracia que ha sido incapaz de establecer  una reparación jurídica hacia las víctimas del franquismo.

miércoles, 12 de octubre de 2011

VICENTE ANDREU ALBA: un alcañizano en Mauthausen

Como a la generación que vivió directamente la Guerra, a este republicano alcañizano, aquellos acontecimientos le desbarataron – a sus 24 años- un proyecto de vida que justo había comenzado acompañado por su joven esposa y el primer hijo de su matrimonio. Vicente Andreu se incorporó al ejército republicano y tras la separación física con la familia  y los avatares propios de la guerra, el matrimonio volvió a reagruparse en Barcelona, donde acudió su esposa, su hijo y otros familiares tras la ruptura del frente de Aragón en la primavera de 1938.

No duró mucho el reencuentro puesto que a finales de enero de 1939, ante la inminente llegada a Barcelona del ejército franquista, formando parte de una de las unidades del ejército republicano Vicente se dirigió hacia el exilio, cruzando la frontera la frontera francesa, en los mismos días en que nacía su segundo hijo Mariano, el día 2 de febrero.

Vicente fue internado directamente en el campo que se improvisó en las playas de Argelès donde, siguiendo el testimonio de su hijo[1], sufrió “unas condiciones de extrema necesidad”. El hastío en el campo, el rechazo a la vuelta a España y la falta de alternativas sería, como en tantos otros casos, lo que le llevó a alistarse “en los Batallones de Marcha, combatientes de primera línea, en el ejército francés para continuar la lucha contra el fascismo de Hitler, de Mussolini y de Franco”.

Como consecuencia de la debacle francesa de los meses de mayo y junio de 1940, fue detenido por los alemanes en la primavera de 1940 y transferido en primera instancia a las cercanías de la población de Chaumont y posteriormente, como prisionero de guerra, fue trasladado al stalag XI B Fallingbostel. En una fecha que desconocemos -quizá tras la intervención de la Gestapo- fue a parar a Stugart desde donde fue deportado a Mauthausen en un transporte formado por 11 republicanos. Su ingreso en Mauthausen se produjo el 24 de mayo de 1941, siendo matriculado con el número 4709.

Poco sabemos sobre los destinos de Vicente durante aquellos interminables cuatro años. Fue destinado al kommando Steyr, situado en el sur de la ciudad de Linz, donde un grupo de deportados, a principios de 1942,  trabajaron en la construcción de los barracones y fue en marzo cuando entró oficialmente en funcionamiento. Los prisioneros fueron destinados a diferentes fábricas relacionadas directamente con la industria de guerra. Vicente consiguió soportar la crueldad en el trato diario y en el trabajo forzado, llegando a la liberación en unas condiciones extremas, según las propias palabras de su hijo mariano: “en mayo de 1945 mi padre no pesaba más de 35 kg. Fue clasificado en la categoría de los musulmanes[2], es decir que no le quedaban más que algunas semanas de vida. Afortunadamente la liberación del campo llegó a tiempo...”

Tras la indecisión sobre el futuro de los supervivientes republicanos, llegó la repatriación a Paris, su paso por el hotel Lutetia y un itinerario por diferentes casas de reposo en Amiane, en las cercanías de Montpellier, y en Saussignac, al lado de Périgueux, que le ayudaron a recuperar su maltrecha salud.  Posteriormente se trasladó a la villa de Sarlat donde vivían su hermana y su madre quienes habían salido ilegalmente de España en 1939. Una vez recuperado, se instaló en Beaucaire (Gard) a 25 Km. de Nimes donde se reencontró y mantuvo amistad con otros compañeros supervivientes de Mauthausen.

Todavía tuvo que esperar algún tiempo para reunirse con su esposa e hijos los cuales, al acabar la Guerra de España, habían decidido regresar a Alcañiz viviendo en la calle Infanzonía hasta julio de 1947. Fue este año cuando se produjo el reencuentro de la familia en Francia a donde pudo acudir su esposa con sus dos hijos, tras cruzar la frontera con esfuerzo y superando las dificultades que se le presentaron. Vicente pudo conocer a su hijo menor, Mariano, a cuyo nacimiento no pudo asistir por las circunstancias que hemos señalado y que ya contaba con ocho años de edad, los mismos que la familia había estado separada como consecuencia de la derrota republicana. A partir de aquel momento “la vida continuó con coraje, obstinación, y sin dejar de mirar hacia adelante… Definitivamente se instalaron en Aniane y en el año 1972 se le reconoció la nacionalidad francesa y, a pesar de todo lo que habían sufrido en 1939, Vicente “estaba agradecido a Francia por haberle acogido, ayudado y respetado”. Falleció el 4 de diciembre de 1992 en la ciudad de Burdeos a la edad de 80 años.

La carta, en la que Mariano Vicente da testimonio de su padre, acaba con estas palabras que por sí solas son un legado de respeto y de dignidad hacia la memoria de su padre:

“Nunca Olvidó su estancia en Mauthausen. La fiesta nacional después fue siempre el 5 de mayo. Nos hizo comprender las siguientes palabras: “Yo nací extranjero, viví extranjero y moriré extranjero. Estoy muy orgullosos de hablar de hostilidad, de resentimiento, de sufrimiento, pero sé reconocer las miradas y los gestos…”. Esta es la historia de un hombre que siempre consideró como un horror la violencia, la injusticia, el racismo, el oscurantismo y siempre estuvo al lado de la justicia, la honestidad y la libertad”



[1] Ha sido precisamente Mariano Andreu, quien ha dado testimonio de su padre en una carta que el amigo José María Maldonado, de Alcañiz,  nos remitió hace algún tiempo.
[2] Así se denominaron en los diferentes campos a los internos a los  internos que parecían haber perdido la más mínima confianza en la supervivencia, ofreciendo un aspecto lamentable y una mirada ausente, lo cual parecía condenarles a una muerte próxima.

domingo, 9 de octubre de 2011

REPUBLICANOS ARAGONESES EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. Una historia de exilio, trabajo y lucha (1939-1945)


Bajo este título, en diciembre de 2010, se publicaba el libro del joven historiador zaragozano Diego Gaspar Celaya, editado por Rolde de Estudios Aragoneses en la colección “Aragón contemporáneo”, dirigida por Julián Casanova.
Diego -a quien conozco desde que asistió a una de las Jornadas sobre la deportación que venimos  celebrando en Ejulve desde 2005- ha realizado una acertada síntesis del complejo y amplio exilio de los republicanos aragoneses durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial: desde los campos de refugiados franceses, a la resistencia, los trabajos forzados, la deportación,…. Unos periplos colectivos a los que el autor dedica su investigación universitaria y que  cuenta, también, con la presencia y testimonio personal de algunas de las víctimas, o familiares, de quienes los vivieron directamente.  
Esta es la nota de prensa que Rolde publicó, sobre el libro de Diego Gaspar, que transcribimos:

El libro
Esta publicación recupera la memoria de los aragoneses que, abocados al exilio tras la derrota republicana de 1939, se vieron envueltos en la dinámica bélica de la Segunda Guerra Mundial. La investigación pone de relieve las acciones que los aragoneses exiliados en Francia llevaron a cabo durante el periodo 1939-1945. El estudio del componente específico aragonés ha contribuido al análisis y comprensión de la globalidad española exiliada. No en vano para llevarla a cabo ha sido necesaria una constante puesta en relación de las acciones del colectivo español con los itinerarios, testimonios y acciones llevadas a cabo por los aragoneses en este periodo que han aportado nuevas percepciones y matices a la investigación. Un riguroso trabajo sobre archivos españoles y franceses, con importantes aportaciones de la historia oral, y un metódico tratamiento de fuentes secundarias, han dado como resultado una publicación de referencia en el ámbito de la historia aragonesa del siglo XX.

El autor
Diego Gaspar Celaya (Zaragoza, 1982). Licenciado en Historia por la Universidad de Zaragoza, dedica sus esfuerzos a estudiar el exilio de los republicanos españoles en Francia durante la Segunda Guerra Mundial. En constante relación con la documentación francesa, ha trabajado intensamente en París en colaboración con la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS), con el Colegio de España (CiUP) y con el Instituto Cervantes de la capital francesa.
En esta obra, Diego Gaspar presenta el resultado de una investigación centrada en la participación aragonesa en el mayor conflicto armado mundial contemporáneo.

La colección
“Aragón contemporáneo” es una nueva colección dirigida por el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza Julián Casanova, con la que REA pone al alcance de los lectores elementos de análisis y debate sobre los acontecimientos que han marcado nuestra historia en los dos últimos siglos. Investigaciones novedosas que aúnan rigor científico y voluntad divulgativa… textos, en suma, que hacen valer la idea de que la Historia, más allá de su consideración de estudio del pasado para la comprensión del presente, es también un arma cargada de futuro.

viernes, 7 de octubre de 2011

CORTES DE ARAGON: Recordando a las víctimas del Holocausto.


Josep San Martín, Miguel A. Lafuente, Vicente Pinilla y Carmen Martínez
El artículo que sigue lo publiqué en “El Periódico de Aragón” el día 26 de enero de 2010 coincidiendo con la primera celebración, en las Cortes de Aragón, del día dedicado a recordar a las víctimas del Holocausto instituido por la ONU. Aquella jornada se llevó a cabo por la iniciativa de ROLDE de Estudios Aragoneses y la Amical de Mauthausen, en colaboración con el Programa Amarga Memoria del Gobierno de Aragón, y tuvo continuidad en la celebración que se organizó, por segundo año consecutivo, en dicha sede parlamentaria, el pasado mes de enero. Me ha parecido oportuno recordarlo en estos momentos, en los que se tendría que empezar a programar los actos del año 2012, de tal forma que en las Cortes, máxima institución representativa de Aragón, se vuelva a homenajear -contando con la participación de las organizaciones e instituciones sensibles- a todas las víctimas inocentes de la barbarie diseñada por Hitler y sus esbirros. Y para no olvidar que, entre los millones de víctimas procedentes de toda Europa, hubo unos 650 aragoneses, la mayor parte de ellos exiliados como consecuencia de la derrota de 1939,  formando parte del colectivo de los más de mil que fueron deportados entre 1940 y 1945 a los campos de concentración nazis.


HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO: Mantener su memoria, un acto de responsabilidad ciudadana.

Desde que en noviembre de 2005 la Asamblea General de la ONU declaraba el  27 de enero  - día de 1945 en que se liberó el campo de Auschwitz-  como Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto, en muchos países se vienen celebrando  actos de homenaje –de diferentes formatos- con presencia institucional, de representantes de las víctimas y de los diversos colectivos afectados por la persecución y el exterminio planificado por los nazis.

Actos de conmemoración  con la intencionalidad explícita de mantener vivo el recuerdo de las injusticias cometidas con aquellos millones de hombres y mujeres que se vieron arrastrados a la muerte colectiva en las cámaras de gas  o, en el mejor de los casos, a la humillante  explotación mediante del trabajo esclavo en campos e instalaciones fabriles,  donde la vida y la muerte se entremezclaban cotidianamente y el destino era algo tan concreto e inmediato como llegar con vida a la mañana siguiente. Experiencias colectivas, dolorosamente descritas por los testimonios individuales –siempre emocionantes, sobrecogedores y necesarios- de los supervivientes de la barbarie.

El deber de la memoria de las víctimas de aquella intolerancia –y por extensión de todas las otras formas de intolerancia- como una obligación moral y ética de la ciudadanía que se quiere sentir comprometida, de forma crítica,  con el logro de un futuro donde los Derechos Humanos sean la guía de la convivencia pacífica en nuestro entorno más inmediato. Pero  también, como habitantes de la aldea global, luchar por conseguir su preeminencia, sin renuncias ni fisuras, en cualquier rincón del mundo. El recuerdo de las víctimas, el conocimiento de las circunstancias históricas y sociales que explican la existencia del Holocausto y la eliminación de los colectivos opuestos al fanatismo ideológico y racial del Reich alemán, nos han de ayudar a adquirir este compromiso ético, personal y colectivo, como vacuna protectora de cualquier otra barbarie similar.  Contextualizando esto en nuestro entorno y en nuestro tiempo: sólo denunciando las atrocidades cometidas por los nazis, en nombre de una supuesta supremacía racial y recordando a sus víctimas, podremos hacernos fuertes y cargarnos de razones para erradicar cualquier actitud xenófoba en nuestras sociedades supuestamente  avanzadas y democráticas.

El concepto de víctima del nazismo se multiplica y se extiende más allá de los infelices que  murieron gaseados en las cámaras de los campos de exterminio, o que fueron asesinados mediante otros métodos igualmente deleznables y, también, de los miles de hombres, mujeres y niños muertos por hambre, inanición o enfermedad, ante la mirada impotente de sus compañeros de cautiverio. También han sido víctimas, y los siguen siendo, las viudas, los supervivientes y sus esposas y los hermanos e hijos de quienes penaron, sufrieron y/o murieron durante su deportación. Millones de personas vieron truncadas sus aspiraciones y anhelos, proyectos individuales que se perdieron para siempre; y aquellos que llegaron vivos  a la liberación de los campos siguieron acompañados por el silencio, el desconocimiento, la incomprensión y, en ocasiones -como nos relató el sefardita Samuel Modiano de Rodas (superviviente de Auschwitz-Birkenau)- “viviendo con un permanente sentimiento de culpabilidad por ser el único superviviente de toda la familia; sólo he recuperado el verdadero sentido de la vida dando testimonio de lo sucedido”.

Entre los millones de víctimas internacionales causadas por el nazismo figura un grupo específico, cercano a todos nosotros,  que nos atañe y nos responsabiliza por tantos años de silencio: más de 9.000 españoles fueron deportados a los campos nazis entre 1940 y 1945, de los que más de 6.000 hallaron la muerte durante su deportación. Su único delito, que les dignifica, fue ser declarados enemigos del Reich, tras haberse enfrentado dos veces contra el fascismo: primero en España,  defendiendo el gobierno legítimo de la República y después, ya en el exilio, luchando contra los nazis en  territorio francés. 

Es loable, por todo ello, el hecho de que Aragón se sume, por primera vez, al merecido homenaje de las víctimas -promovido por ROLDE y Amical de Mauthausen- y que se haga en sede parlamentaria, como máxima institución representativa de la sociedad aragonesa, complementando, de alguna forma,  la sensibilidad y los proyectos promovidos por el Programa Amarga Memoria del Gobierno de Aragón.  Es necesario recordar que entre aquellos republicanos deportados hubo algo más de un millar de aragoneses. Su recuerdo ha permanecido en nuestra tierra gracias al trabajo de familiares y antiguos deportados, entre los que podemos citar a Mariano Constante (Capdesaso), Feliciano Gracia (Gallur)  o Julio Casabona (Sariñena) y, en los últimos años, a la generación de nietos y nietas que quieren saber, sin miedos ni tapujos, qué es lo que sucedió. A ellos se refería el amigo Paco Batiste (Vinaroz), en mayo de 2005, ante un grupo de estudiantes en el propio campo de Mauthasen: “los nietos, sois nuestra esperanza. El mensaje que os queremos transmitir es el de la tolerancia. Lo que ocurrió aquí sucedió porque hubo quien se creyó superior. Tenéis que ser tolerantes con los otros pueblos, con las otras creencias y con las otras lenguas. Sólo la tolerancia evitará que algo así pueda ocurrir de nuevo”.