miércoles, 12 de octubre de 2011

VICENTE ANDREU ALBA: un alcañizano en Mauthausen

Como a la generación que vivió directamente la Guerra, a este republicano alcañizano, aquellos acontecimientos le desbarataron – a sus 24 años- un proyecto de vida que justo había comenzado acompañado por su joven esposa y el primer hijo de su matrimonio. Vicente Andreu se incorporó al ejército republicano y tras la separación física con la familia  y los avatares propios de la guerra, el matrimonio volvió a reagruparse en Barcelona, donde acudió su esposa, su hijo y otros familiares tras la ruptura del frente de Aragón en la primavera de 1938.

No duró mucho el reencuentro puesto que a finales de enero de 1939, ante la inminente llegada a Barcelona del ejército franquista, formando parte de una de las unidades del ejército republicano Vicente se dirigió hacia el exilio, cruzando la frontera la frontera francesa, en los mismos días en que nacía su segundo hijo Mariano, el día 2 de febrero.

Vicente fue internado directamente en el campo que se improvisó en las playas de Argelès donde, siguiendo el testimonio de su hijo[1], sufrió “unas condiciones de extrema necesidad”. El hastío en el campo, el rechazo a la vuelta a España y la falta de alternativas sería, como en tantos otros casos, lo que le llevó a alistarse “en los Batallones de Marcha, combatientes de primera línea, en el ejército francés para continuar la lucha contra el fascismo de Hitler, de Mussolini y de Franco”.

Como consecuencia de la debacle francesa de los meses de mayo y junio de 1940, fue detenido por los alemanes en la primavera de 1940 y transferido en primera instancia a las cercanías de la población de Chaumont y posteriormente, como prisionero de guerra, fue trasladado al stalag XI B Fallingbostel. En una fecha que desconocemos -quizá tras la intervención de la Gestapo- fue a parar a Stugart desde donde fue deportado a Mauthausen en un transporte formado por 11 republicanos. Su ingreso en Mauthausen se produjo el 24 de mayo de 1941, siendo matriculado con el número 4709.

Poco sabemos sobre los destinos de Vicente durante aquellos interminables cuatro años. Fue destinado al kommando Steyr, situado en el sur de la ciudad de Linz, donde un grupo de deportados, a principios de 1942,  trabajaron en la construcción de los barracones y fue en marzo cuando entró oficialmente en funcionamiento. Los prisioneros fueron destinados a diferentes fábricas relacionadas directamente con la industria de guerra. Vicente consiguió soportar la crueldad en el trato diario y en el trabajo forzado, llegando a la liberación en unas condiciones extremas, según las propias palabras de su hijo mariano: “en mayo de 1945 mi padre no pesaba más de 35 kg. Fue clasificado en la categoría de los musulmanes[2], es decir que no le quedaban más que algunas semanas de vida. Afortunadamente la liberación del campo llegó a tiempo...”

Tras la indecisión sobre el futuro de los supervivientes republicanos, llegó la repatriación a Paris, su paso por el hotel Lutetia y un itinerario por diferentes casas de reposo en Amiane, en las cercanías de Montpellier, y en Saussignac, al lado de Périgueux, que le ayudaron a recuperar su maltrecha salud.  Posteriormente se trasladó a la villa de Sarlat donde vivían su hermana y su madre quienes habían salido ilegalmente de España en 1939. Una vez recuperado, se instaló en Beaucaire (Gard) a 25 Km. de Nimes donde se reencontró y mantuvo amistad con otros compañeros supervivientes de Mauthausen.

Todavía tuvo que esperar algún tiempo para reunirse con su esposa e hijos los cuales, al acabar la Guerra de España, habían decidido regresar a Alcañiz viviendo en la calle Infanzonía hasta julio de 1947. Fue este año cuando se produjo el reencuentro de la familia en Francia a donde pudo acudir su esposa con sus dos hijos, tras cruzar la frontera con esfuerzo y superando las dificultades que se le presentaron. Vicente pudo conocer a su hijo menor, Mariano, a cuyo nacimiento no pudo asistir por las circunstancias que hemos señalado y que ya contaba con ocho años de edad, los mismos que la familia había estado separada como consecuencia de la derrota republicana. A partir de aquel momento “la vida continuó con coraje, obstinación, y sin dejar de mirar hacia adelante… Definitivamente se instalaron en Aniane y en el año 1972 se le reconoció la nacionalidad francesa y, a pesar de todo lo que habían sufrido en 1939, Vicente “estaba agradecido a Francia por haberle acogido, ayudado y respetado”. Falleció el 4 de diciembre de 1992 en la ciudad de Burdeos a la edad de 80 años.

La carta, en la que Mariano Vicente da testimonio de su padre, acaba con estas palabras que por sí solas son un legado de respeto y de dignidad hacia la memoria de su padre:

“Nunca Olvidó su estancia en Mauthausen. La fiesta nacional después fue siempre el 5 de mayo. Nos hizo comprender las siguientes palabras: “Yo nací extranjero, viví extranjero y moriré extranjero. Estoy muy orgullosos de hablar de hostilidad, de resentimiento, de sufrimiento, pero sé reconocer las miradas y los gestos…”. Esta es la historia de un hombre que siempre consideró como un horror la violencia, la injusticia, el racismo, el oscurantismo y siempre estuvo al lado de la justicia, la honestidad y la libertad”



[1] Ha sido precisamente Mariano Andreu, quien ha dado testimonio de su padre en una carta que el amigo José María Maldonado, de Alcañiz,  nos remitió hace algún tiempo.
[2] Así se denominaron en los diferentes campos a los internos a los  internos que parecían haber perdido la más mínima confianza en la supervivencia, ofreciendo un aspecto lamentable y una mirada ausente, lo cual parecía condenarles a una muerte próxima.

domingo, 9 de octubre de 2011

REPUBLICANOS ARAGONESES EN LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. Una historia de exilio, trabajo y lucha (1939-1945)


Bajo este título, en diciembre de 2010, se publicaba el libro del joven historiador zaragozano Diego Gaspar Celaya, editado por Rolde de Estudios Aragoneses en la colección “Aragón contemporáneo”, dirigida por Julián Casanova.
Diego -a quien conozco desde que asistió a una de las Jornadas sobre la deportación que venimos  celebrando en Ejulve desde 2005- ha realizado una acertada síntesis del complejo y amplio exilio de los republicanos aragoneses durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial: desde los campos de refugiados franceses, a la resistencia, los trabajos forzados, la deportación,…. Unos periplos colectivos a los que el autor dedica su investigación universitaria y que  cuenta, también, con la presencia y testimonio personal de algunas de las víctimas, o familiares, de quienes los vivieron directamente.  
Esta es la nota de prensa que Rolde publicó, sobre el libro de Diego Gaspar, que transcribimos:

El libro
Esta publicación recupera la memoria de los aragoneses que, abocados al exilio tras la derrota republicana de 1939, se vieron envueltos en la dinámica bélica de la Segunda Guerra Mundial. La investigación pone de relieve las acciones que los aragoneses exiliados en Francia llevaron a cabo durante el periodo 1939-1945. El estudio del componente específico aragonés ha contribuido al análisis y comprensión de la globalidad española exiliada. No en vano para llevarla a cabo ha sido necesaria una constante puesta en relación de las acciones del colectivo español con los itinerarios, testimonios y acciones llevadas a cabo por los aragoneses en este periodo que han aportado nuevas percepciones y matices a la investigación. Un riguroso trabajo sobre archivos españoles y franceses, con importantes aportaciones de la historia oral, y un metódico tratamiento de fuentes secundarias, han dado como resultado una publicación de referencia en el ámbito de la historia aragonesa del siglo XX.

El autor
Diego Gaspar Celaya (Zaragoza, 1982). Licenciado en Historia por la Universidad de Zaragoza, dedica sus esfuerzos a estudiar el exilio de los republicanos españoles en Francia durante la Segunda Guerra Mundial. En constante relación con la documentación francesa, ha trabajado intensamente en París en colaboración con la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS), con el Colegio de España (CiUP) y con el Instituto Cervantes de la capital francesa.
En esta obra, Diego Gaspar presenta el resultado de una investigación centrada en la participación aragonesa en el mayor conflicto armado mundial contemporáneo.

La colección
“Aragón contemporáneo” es una nueva colección dirigida por el catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza Julián Casanova, con la que REA pone al alcance de los lectores elementos de análisis y debate sobre los acontecimientos que han marcado nuestra historia en los dos últimos siglos. Investigaciones novedosas que aúnan rigor científico y voluntad divulgativa… textos, en suma, que hacen valer la idea de que la Historia, más allá de su consideración de estudio del pasado para la comprensión del presente, es también un arma cargada de futuro.

viernes, 7 de octubre de 2011

CORTES DE ARAGON: Recordando a las víctimas del Holocausto.


Josep San Martín, Miguel A. Lafuente, Vicente Pinilla y Carmen Martínez
El artículo que sigue lo publiqué en “El Periódico de Aragón” el día 26 de enero de 2010 coincidiendo con la primera celebración, en las Cortes de Aragón, del día dedicado a recordar a las víctimas del Holocausto instituido por la ONU. Aquella jornada se llevó a cabo por la iniciativa de ROLDE de Estudios Aragoneses y la Amical de Mauthausen, en colaboración con el Programa Amarga Memoria del Gobierno de Aragón, y tuvo continuidad en la celebración que se organizó, por segundo año consecutivo, en dicha sede parlamentaria, el pasado mes de enero. Me ha parecido oportuno recordarlo en estos momentos, en los que se tendría que empezar a programar los actos del año 2012, de tal forma que en las Cortes, máxima institución representativa de Aragón, se vuelva a homenajear -contando con la participación de las organizaciones e instituciones sensibles- a todas las víctimas inocentes de la barbarie diseñada por Hitler y sus esbirros. Y para no olvidar que, entre los millones de víctimas procedentes de toda Europa, hubo unos 650 aragoneses, la mayor parte de ellos exiliados como consecuencia de la derrota de 1939,  formando parte del colectivo de los más de mil que fueron deportados entre 1940 y 1945 a los campos de concentración nazis.


HOMENAJE A LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO: Mantener su memoria, un acto de responsabilidad ciudadana.

Desde que en noviembre de 2005 la Asamblea General de la ONU declaraba el  27 de enero  - día de 1945 en que se liberó el campo de Auschwitz-  como Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto, en muchos países se vienen celebrando  actos de homenaje –de diferentes formatos- con presencia institucional, de representantes de las víctimas y de los diversos colectivos afectados por la persecución y el exterminio planificado por los nazis.

Actos de conmemoración  con la intencionalidad explícita de mantener vivo el recuerdo de las injusticias cometidas con aquellos millones de hombres y mujeres que se vieron arrastrados a la muerte colectiva en las cámaras de gas  o, en el mejor de los casos, a la humillante  explotación mediante del trabajo esclavo en campos e instalaciones fabriles,  donde la vida y la muerte se entremezclaban cotidianamente y el destino era algo tan concreto e inmediato como llegar con vida a la mañana siguiente. Experiencias colectivas, dolorosamente descritas por los testimonios individuales –siempre emocionantes, sobrecogedores y necesarios- de los supervivientes de la barbarie.

El deber de la memoria de las víctimas de aquella intolerancia –y por extensión de todas las otras formas de intolerancia- como una obligación moral y ética de la ciudadanía que se quiere sentir comprometida, de forma crítica,  con el logro de un futuro donde los Derechos Humanos sean la guía de la convivencia pacífica en nuestro entorno más inmediato. Pero  también, como habitantes de la aldea global, luchar por conseguir su preeminencia, sin renuncias ni fisuras, en cualquier rincón del mundo. El recuerdo de las víctimas, el conocimiento de las circunstancias históricas y sociales que explican la existencia del Holocausto y la eliminación de los colectivos opuestos al fanatismo ideológico y racial del Reich alemán, nos han de ayudar a adquirir este compromiso ético, personal y colectivo, como vacuna protectora de cualquier otra barbarie similar.  Contextualizando esto en nuestro entorno y en nuestro tiempo: sólo denunciando las atrocidades cometidas por los nazis, en nombre de una supuesta supremacía racial y recordando a sus víctimas, podremos hacernos fuertes y cargarnos de razones para erradicar cualquier actitud xenófoba en nuestras sociedades supuestamente  avanzadas y democráticas.

El concepto de víctima del nazismo se multiplica y se extiende más allá de los infelices que  murieron gaseados en las cámaras de los campos de exterminio, o que fueron asesinados mediante otros métodos igualmente deleznables y, también, de los miles de hombres, mujeres y niños muertos por hambre, inanición o enfermedad, ante la mirada impotente de sus compañeros de cautiverio. También han sido víctimas, y los siguen siendo, las viudas, los supervivientes y sus esposas y los hermanos e hijos de quienes penaron, sufrieron y/o murieron durante su deportación. Millones de personas vieron truncadas sus aspiraciones y anhelos, proyectos individuales que se perdieron para siempre; y aquellos que llegaron vivos  a la liberación de los campos siguieron acompañados por el silencio, el desconocimiento, la incomprensión y, en ocasiones -como nos relató el sefardita Samuel Modiano de Rodas (superviviente de Auschwitz-Birkenau)- “viviendo con un permanente sentimiento de culpabilidad por ser el único superviviente de toda la familia; sólo he recuperado el verdadero sentido de la vida dando testimonio de lo sucedido”.

Entre los millones de víctimas internacionales causadas por el nazismo figura un grupo específico, cercano a todos nosotros,  que nos atañe y nos responsabiliza por tantos años de silencio: más de 9.000 españoles fueron deportados a los campos nazis entre 1940 y 1945, de los que más de 6.000 hallaron la muerte durante su deportación. Su único delito, que les dignifica, fue ser declarados enemigos del Reich, tras haberse enfrentado dos veces contra el fascismo: primero en España,  defendiendo el gobierno legítimo de la República y después, ya en el exilio, luchando contra los nazis en  territorio francés. 

Es loable, por todo ello, el hecho de que Aragón se sume, por primera vez, al merecido homenaje de las víctimas -promovido por ROLDE y Amical de Mauthausen- y que se haga en sede parlamentaria, como máxima institución representativa de la sociedad aragonesa, complementando, de alguna forma,  la sensibilidad y los proyectos promovidos por el Programa Amarga Memoria del Gobierno de Aragón.  Es necesario recordar que entre aquellos republicanos deportados hubo algo más de un millar de aragoneses. Su recuerdo ha permanecido en nuestra tierra gracias al trabajo de familiares y antiguos deportados, entre los que podemos citar a Mariano Constante (Capdesaso), Feliciano Gracia (Gallur)  o Julio Casabona (Sariñena) y, en los últimos años, a la generación de nietos y nietas que quieren saber, sin miedos ni tapujos, qué es lo que sucedió. A ellos se refería el amigo Paco Batiste (Vinaroz), en mayo de 2005, ante un grupo de estudiantes en el propio campo de Mauthasen: “los nietos, sois nuestra esperanza. El mensaje que os queremos transmitir es el de la tolerancia. Lo que ocurrió aquí sucedió porque hubo quien se creyó superior. Tenéis que ser tolerantes con los otros pueblos, con las otras creencias y con las otras lenguas. Sólo la tolerancia evitará que algo así pueda ocurrir de nuevo”.

viernes, 30 de septiembre de 2011

COLOQUIO INTERNACIONAL: "Del Exilio a la deportación"


Col·loqui Internacional 'De l'exili a la deportacìó
Al final de la Guerra Civil, cientos de miles de españoles cruzaron la frontera con Francia para huir del fascismo y fueron enviados a campos de internamiento. Con el avance del ejército alemán en mayo de 1940, muchos de estos españoles y catalanes cayeron en manos nazis. Cerca de 40.000 fueron obligados a ingresar en campos de trabajos forzados en Francia y Alemania. La mayoría fueron internados en Stalags como prisioneros de guerra y unos 10.000 fueron internados en Mauthausen, Dachau, Buchenwald, Sachsenhausen, Bergen-Belsen, Ravensbrück, Treblinka, Auschwitz o Neuengamme. Más de la mitad murieron en los campos. El gobierno franquista se desentendió, ya que consideraba a estos prisioneros “rojos que no eran españoles”.

Este coloquio, enmarcado en un proyecto europeo con apoyo de la UE, quiere situar en el panorama internacional el episodio de la deportación de españoles a los campos nazis. También pretende reflexionar sobre la construcción de la democracia en Europa desde el periodo de entreguerras hasta nuestros días, para fomentar una ciudadanía europea consciente de los valores de los derechos humanos y la democracia.
¿Cuándo?Del 3 al 6 de octubre 2011
¿Dónde?Museu d'Història de Catalunya
Plaça Pau Vila, 3, Barcelona
Organiza:Memorial Democràtic
Del exili a la deportación (PDF) 

jueves, 29 de septiembre de 2011

AMBROSIO GRACIA GRACIA: Una fotografía contra el olvido

Ambrosio Gracia Gracia
 Son muchas las víctimas del nazismo que siguen permanecido en el anonimato sin que haya trascendido nada, o casi nada, sobre las causas concretas que les llevaron a su sacrificio. Entre los republicanos exiliados en Francia, que se opusieron a los invasores alemanes con las armas o que fueron alistados obligatoriamente en el Servicio de Trabajo Obligatorio, hubo desaparecidos cuyo número aún no se ha cuantificado en la actualidad y quizás nunca se sepa el alcance verdadero de los españoles que murieron oponiéndose, en sus múltiples formas, para evitar el triunfo del totalitarismo nazi.

Los recuerdos familiares y el interés de las nuevas generaciones por conocer el pasado de sus abuelos, o tíos abuelos, hace que de vez en cuando aparezcan preguntas –casi siempre sin respuesta- sobre familiares cuyo contacto se perdió definitivamente en aquellos oscuros años en que el nazismo y los fascismos europeos aparecían como predominantes, con capacidad para imponer los postulados ideológicos, políticos y sociales al resto de Europa.

Uno de los primeros interrogantes me llegó, cuando empecé a interesarme por el destino de los republicanos aragoneses que fueron deportados a los campos nazis entre 1940 y 1945, a través de un correo electrónico en el cual, Fernando Adelantado, se interesaba por conocer el periplo vital de su tío Ambrosio Gracia Gracia, desaparecido en 1943 en Alemania, sin que tuviesen conocimiento de su llegada al territorio alemán ni de las circunstancias concretas de su desaparición. Nada pude aportar a su interés personal sobre la suerte de su tío Ambrosio.

Por los datos que nos transmitió Fernando, sabemos que Ambrosio era natural de la población zaragozana de Garrapinillos, aunque en el momento de estallar la Guerra la familia se trasladó a Tamarite de Litera. Nada conocemos sobre su implicación en el conflicto bélico aunque dos de sus hermanos Cristino y Valentín se alistaron en la Escuela de Guerra y alcanzaron –según su sobrino- el grado de “teniente en campaña” cuyos nombramientos fueron publicados, respectivamente, en los números 220 y 98 de 1937 del Boletín del Ministerio de Defensa[1].  Cristino debió estar vinculado a los grupos anarquistas que se hicieron con el control en la población de San Esteban de Litera y que tras la Guerra fue inculpado como sospechoso, por el nuevo alcalde franquista de dicha localidad, de haber participado en la destrucción del templo parroquial y en el asesinato de varios vecinos,  según consta en los informes que envió al fiscal de la causa General[2].

Según nos explicaba Fernando, la familia cree que huyó a Francia en medio de la diáspora republicana a principios de 1930, y la única referencia que tuvieron de él es la fotografía que reproducimos, en cuyo reverso Ambrosio había escrito: “A mis queridos hermanos en prueba del gran cariño que os tiene vuestro hermano que tanto ansia abrazaros no tardando mucho. Eggenhof, 3 0ctubre 1943”.

Todo son suposiciones pero Fernando, a partir de los escasos datos aportados en la fotografía de su tío, nos comentó que había “encontrado un texto alemán que hace referencia a la eutanasia y cita Eggenhof siehe auch Erlangen. Y por las investigaciones que he hecho Erlangen es una Universidad que existe junto a Nuremberg. La persona que entregó la foto dijo que el tío Ambrosio había muerto de apendicitis, en un experimento”. 

Todo es posible. Pues nos consta que la cita  “Eggenhof siehe auch Erlangen” corresponde a uno de los llamados “asilos” donde hubo internos destinados a su eliminación siguiendo las directrices del programa “Aktion T4 “ diseñado por los nazis para eliminar a las formas de vida indignas  –enfermos incurables, disminuidos físicos y psíquicos, homosexuales,..-  que pudiesen “contaminar” la perfección de la raza aria. Y aunque en 1943 el programa ya había sido suprimido, las instalaciones de muerte siguieron funcionando, como ocurrió con el castillo de Hartheim, cercano a Mauthausen, donde fueron gaseados unos 500 republicanos entre 1941 y 1945.  




[1] http://pares.mcu.es/Recursos.html: Militares y miembros de las fuerzas de orden público al servicio de la república (1936-1939).

[2] Archivo Histórico Nacional: Causa General: Legajo: 1412 Caja: 2 Exp.: 52 Folios 2 y 6 consulta realizada en http://pares.mcu.es/

martes, 27 de septiembre de 2011

ACLARACIONES: Respuesta a los comentarios de la escritora Laura S. Leret.

La escritora Laura S. Leret ha dejado varios mensajes en las entradas de este blog, correspondientes a los días 20 de junio y 17 de septiembre de 2011, en las que muestra su desacuerdo sobre las referencias publicadas sobre el superviviente de Mauthausen, el Sr. Domingo Félez Burriel, de Alcorisa, que paso a comentar.

Respecto al tema de la acusación y los juicios de Dachau, en la entrada en la que resumía la erección del monumento en Alcorisa y en la que hacía referencia a la situación de acusado del Sr. Félez, en dichos juicios, se trata de un fragmento de la cita textual extraída de la obra del historiador David Wingeate Pike:  Españoles en el Holocausto. Ed. Mondadori. Barcelona 2003, que transcribo completa:

Finalmente estaba Félix Domingo Burriel, apodado “El Loco”. Con sólo sólo diecinueve años cuando llegó a Mauthausen, fue asignado a Gusen desde enero de 1941 hasta agosto de 1943, y a Wiener Neudorf entre septiembre de 1943 y la evacuación de abril de 1945. A partir de noviembre de 1942 realizó el trabajo de Friseur (barbero) y en enero-febrero de 1945 se le ordenó que marcara  a un grupo de 180  prisioneros (entre ellos, judíos, húngaros, franceses y yugoslavos) con la letra Z, que significaba su envío a la cámara de gas. No pudo establecerse la responsabilidad personal de Domingo y fue el único de los cinco absuelto por el tribunal aliado. Pero fue el estigma que arrastraba Domingo de haber sido elegido por los SS para el puesto de kapo el que explica por qué fue detenido y llevado a juicio. 

Estos casos documentados fueron excepcionales. Los datos generales sobre los kapos de Mauthausen, como los de los memás campos, siguen siendo extraordinariamente vagos. (p. 128-129)

Al menos otros seis kapos españoles fueron llevados a juicio, sin duda con la ayuda de los españoles que los buscaban (José Palleja Caralt “EL Negus”...) Los otros cinco  fueron arrestados por el contraespionaje estadounidense en 1945 y comparecieron ante el Tribunal Militar estadounidense de Dachau en junio de 1947. El primero en ser juzgado, del 14 al 21 de julio de 1947, fue Laureano Navas García. Sentenciado a cadena perpetua por los crímenes cometidos en Mauthausen y Gusen, fue absuelto en apelación. De los demás, que fueron juzgados juntos el 23 de julio de 1947, sólo uno salió bien parado. Félix Domingo Buriel, (el Loco), acusado de crímenes  como kapo de la cocina  en Gusen y como barbero en Wiener Neudorf, fue primero condenado a dos años de prisión y después absuelto.(p. 475)

Asumo el error, la cita tendría que haber sido completa y de esa forma se hubiese podido conocer en su totalidad, incluyendo la frase donde se habla de su absolución posterior.  Es en esta misma cita donde se habla de su condición de kapo,  que el Sr. Félez ha desmentido en las entrevistas concedidas a la citada escritora, Sra. Laura S. Leret, y que se pueden seguir en los siguientes enlaces:


“Soldado, preso, guerrillero



Por otra parte, las referencias sobre el Sr. Domingo Félez durante su deportación y su detención tras la liberación,  por parte de otros supervivientes, a las que aludo de forma genérica en las entradas del blog, se encuentran publicadas en:

-Montserrat Roig:  Els Catalans als camps nazis .  Ed. 62., Barcelona, 2003 2ª ed. (p. 434-435)
-M. Constante y M. Razola: Triángulo Azul. Ed. Península. Barcelona 1979, (p. 183).
-Prisciliano García Gaitero: Mi vida en los campos de la muerte nazis. Edilesa. León, 2005 (p. 114)

Y por último, citar el testimonio (grabado durante el verano de 2004) del superviviente Sr. Pascual Castejón, de Calanda, quien recordaba su coincidencia en el campo de Gusen y cuyo itinerario durante su deportación fue el siguiente: Mauthausen  del 08-09-1940 al 29-03-1941, Gusen del 29-03-1941 al 8-11-1942 y Dachau del 9-11-1942 a la liberación,

No tengo ninguna duda respecto a la consideración que me merece el Sr. Domingo Félez como una víctima más del nazismo y no entro a juzgar –ni debo, ni puedo- los comportamientos personales de quienes se vieron abocados a una situación extrema, a la que todos los deportados fueron arrastrados tan injustamente. Es de lamentar que el testimonio del Sr. Domingo Félez -tan válido e interesante como todos los otros testimonios de la barbarie nazi-  no se haya conocido con anterioridad, cuando aún estaban con vida los supervivientes que habían criticado sus actitudes durante su deportación, y quizá, de esta forma, se hubiesen podido clarificar estas controversias que han permanecido con el paso de los años.

sábado, 17 de septiembre de 2011

MIGRACIONES Y EXILIO: Memoria de las Migraciones de Aragón

 El Centro de Estudios y Recursos de la Memoria de las Migraciones de Aragón está  ubicado en Barbastro y, según señalan en su presentación, pretende la creación de un Centro de Estudios que recoja en un espacio recursos, documentos e informaciones sobre las memorias de las migraciones en su dimensión económica, demográfica, política, social, etc. y los difunda y asegure su estudio científico

Las múltiples actividades, desarrolladas por este Centro, se complementan con la publicación de una completísima página web donde se puede acceder a los recursos de que dispone, para comprender mejor el amplio y contradictorio abanico del fenómeno de las migraciones contemporáneas.

Entre estos recursos, se han recopilado cuantiosas notas biográficas de republicanos y republicanas exiliados, que han sido publicadas previamente en diferentes medios de comunicación. Varias de estas “entradas” hacen referencia a deportados aragoneses que enumeramos a continuación enlazando con su contenido:

Domingo Félez
Domingo Félez Burriel: Recoge fragmentos de una entrevista realizada por Laura S. Leret para su libro "Crónicas del Holocausto". Domingo nació en Alcorisa en octubre de 1919 y fue deportado a Mauthausen el 13 de diciembre de 1940 procedente del  stalag V D de Strasbourg. Fue kapo de barberos y tras la liberación fue detenido y juzgado en los llamados jucios de Dachau. Tras su liberación se trasladó a vivir a Venezuela. (Ver entrada en este mismo blog del 20 de junio de 2011). 


Ricardo Ferrer
Victor Ferrer Albas:  Ricardo Ferrer, hijo de este deportado de Apiés, dio testimonio de la deportación de su padre en el IES Pirámide de Huesca, como una de las actividades del centro educativo cuando estaban preparando su viaje a Mauthausen en mayo de 2007.  Víctor Ferrer, de ideología anarquista, formó parte del Comite que se formó en Apiés tras el inicio de la Guerra Civil, siendo acudado posteriormente por las autoridades franquistas en la Causa General. Llegó a Mauthasuen en el transporte citado del 13 de diciembre de 1940. Fue liberado en Saint Lambrecht, un kommando de Mauthausen donde había sido trasladado en julio de 1943

José Magallón Artigas
José Magallón Artigas : Entrevista en la que José, nacido en Blesa en 1914, explicó su experiencia en Mauthasuen. José había sido internado en el campo de Argelès y se alistó en la 15 Compañía de Trabajadores Extranjeros. Detenido por los alemanes durante los primeros días de junio de 1940, fue deportado a mauthausen el 17 de diciembre de 1941. Fue trasladado a Ebensee donde fue liberado en mayo de 1945. Tras la liberación regresó a Blesa el 27 de diciembre de 1947 donde se instaló. Vinculado con la Amical de Mauthausen, falleció en Figueras el 8 de marzo de 1997.

Basílio y Mª Teresa


Basilio Mené Cáncer: Jesús Inglada nos acerca al itinerario vital de Basilio y de su esposa Mª Teresa Lasheras. Comunistas resistentes que sufrieron la persecución nazi.  Basilio (Alcubierre, 19199) Había sido internado en Saint Cipryen y fue detenido como resistente en octubre de 1943. Tras su psao por diferentes prisiones francdesas fue deportado a Dachau desde Lyon. Ingresó en el campo ale,án el 2 de julio de 1944 y fue destinado al kommando Kempten-Kottern de donde fue liberado a finales de abril de 1945. El matrimonio, a su vejez regresaron a su Alcubierre natal, participando de las actividades de la Amical de Mauthausen.
Florentina Pericas
Rogelio Pericas Peirona: Florentina Pericas, hija de este deportado de Urrea de Jalón (1910), a raíz de la gestión para el cobro de una indemnización del gobierno francés para los huérfanos de guerra, dio testimonio de su padre al que no pudo conocer de niña. Rogelio fue deportado a Mauthausen el 27 de enero de 1941, siendo trasladado, durante el mes de abril, al cercano campo de Gusen  donde halló la muerte el 1 de septiembre de 1942.
Fernando Sancho


Fernando Sancho Gracia: Sergio del Molino, publicó la biografía de Fernando, quien nació en Cucalón (1898), pero que residía en Almonacid de la Cuba donde trabajaba como molinero. Militante del Partido Radical-Socialista fue alcalde de Almonacid. Fue detenido por los alemanes en la primavera de 1940 junto a otros compañeros de la 4ª Compañia de Trabajadores Extranjeros. Deportado a Mauthausen el 27 de enero de 1941, fue transferido a Gusen tres semanas más tarde, donde falleció el 2 de noviembre de 1941.