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jueves, 24 de mayo de 2012

MAUTHAUSEN. Viajar para conmemorar (VII)

En el año 2007 un grupo formado por cuatro estudiantes de Bachillerato del Instituto Bajo Aragón de Alcañiz, acompañados por el profesor José Mª Maldonado, viajaron a Mauthausen a los actos de homenaje que se celebran durante el mes de mayo conmemorando su liberación, en mayo de 1945. Aquel grupo llevó a cabo una importante labor de difusión entre la comunidad educativa y en el ámbito territorial del Instituto, que ha dado como resultado la continuidad comprometida con el proyecto de la Amical y su participación en los viajes de 2011 y 2011, pero con una presencia más numerosa, puesto que los grupos participantes, estos dos últimnos años, han estado formado por 18 alumnos y dos profesores.
Vista actual de Mauthausen
En el siguiente video de "La Comarca TV", la profesora Ana Esther Gil explica cual ha sido la participación del grupo de estudiantes de Alcañiz durante los actos de este año y el interés de los propios alumnos del centro que  solicitaron dar continuidad a aquella experiencia inicial que se llevó a cabo en el 2007.




miércoles, 12 de octubre de 2011

VICENTE ANDREU ALBA: un alcañizano en Mauthausen

Como a la generación que vivió directamente la Guerra, a este republicano alcañizano, aquellos acontecimientos le desbarataron – a sus 24 años- un proyecto de vida que justo había comenzado acompañado por su joven esposa y el primer hijo de su matrimonio. Vicente Andreu se incorporó al ejército republicano y tras la separación física con la familia  y los avatares propios de la guerra, el matrimonio volvió a reagruparse en Barcelona, donde acudió su esposa, su hijo y otros familiares tras la ruptura del frente de Aragón en la primavera de 1938.

No duró mucho el reencuentro puesto que a finales de enero de 1939, ante la inminente llegada a Barcelona del ejército franquista, formando parte de una de las unidades del ejército republicano Vicente se dirigió hacia el exilio, cruzando la frontera la frontera francesa, en los mismos días en que nacía su segundo hijo Mariano, el día 2 de febrero.

Vicente fue internado directamente en el campo que se improvisó en las playas de Argelès donde, siguiendo el testimonio de su hijo[1], sufrió “unas condiciones de extrema necesidad”. El hastío en el campo, el rechazo a la vuelta a España y la falta de alternativas sería, como en tantos otros casos, lo que le llevó a alistarse “en los Batallones de Marcha, combatientes de primera línea, en el ejército francés para continuar la lucha contra el fascismo de Hitler, de Mussolini y de Franco”.

Como consecuencia de la debacle francesa de los meses de mayo y junio de 1940, fue detenido por los alemanes en la primavera de 1940 y transferido en primera instancia a las cercanías de la población de Chaumont y posteriormente, como prisionero de guerra, fue trasladado al stalag XI B Fallingbostel. En una fecha que desconocemos -quizá tras la intervención de la Gestapo- fue a parar a Stugart desde donde fue deportado a Mauthausen en un transporte formado por 11 republicanos. Su ingreso en Mauthausen se produjo el 24 de mayo de 1941, siendo matriculado con el número 4709.

Poco sabemos sobre los destinos de Vicente durante aquellos interminables cuatro años. Fue destinado al kommando Steyr, situado en el sur de la ciudad de Linz, donde un grupo de deportados, a principios de 1942,  trabajaron en la construcción de los barracones y fue en marzo cuando entró oficialmente en funcionamiento. Los prisioneros fueron destinados a diferentes fábricas relacionadas directamente con la industria de guerra. Vicente consiguió soportar la crueldad en el trato diario y en el trabajo forzado, llegando a la liberación en unas condiciones extremas, según las propias palabras de su hijo mariano: “en mayo de 1945 mi padre no pesaba más de 35 kg. Fue clasificado en la categoría de los musulmanes[2], es decir que no le quedaban más que algunas semanas de vida. Afortunadamente la liberación del campo llegó a tiempo...”

Tras la indecisión sobre el futuro de los supervivientes republicanos, llegó la repatriación a Paris, su paso por el hotel Lutetia y un itinerario por diferentes casas de reposo en Amiane, en las cercanías de Montpellier, y en Saussignac, al lado de Périgueux, que le ayudaron a recuperar su maltrecha salud.  Posteriormente se trasladó a la villa de Sarlat donde vivían su hermana y su madre quienes habían salido ilegalmente de España en 1939. Una vez recuperado, se instaló en Beaucaire (Gard) a 25 Km. de Nimes donde se reencontró y mantuvo amistad con otros compañeros supervivientes de Mauthausen.

Todavía tuvo que esperar algún tiempo para reunirse con su esposa e hijos los cuales, al acabar la Guerra de España, habían decidido regresar a Alcañiz viviendo en la calle Infanzonía hasta julio de 1947. Fue este año cuando se produjo el reencuentro de la familia en Francia a donde pudo acudir su esposa con sus dos hijos, tras cruzar la frontera con esfuerzo y superando las dificultades que se le presentaron. Vicente pudo conocer a su hijo menor, Mariano, a cuyo nacimiento no pudo asistir por las circunstancias que hemos señalado y que ya contaba con ocho años de edad, los mismos que la familia había estado separada como consecuencia de la derrota republicana. A partir de aquel momento “la vida continuó con coraje, obstinación, y sin dejar de mirar hacia adelante… Definitivamente se instalaron en Aniane y en el año 1972 se le reconoció la nacionalidad francesa y, a pesar de todo lo que habían sufrido en 1939, Vicente “estaba agradecido a Francia por haberle acogido, ayudado y respetado”. Falleció el 4 de diciembre de 1992 en la ciudad de Burdeos a la edad de 80 años.

La carta, en la que Mariano Vicente da testimonio de su padre, acaba con estas palabras que por sí solas son un legado de respeto y de dignidad hacia la memoria de su padre:

“Nunca Olvidó su estancia en Mauthausen. La fiesta nacional después fue siempre el 5 de mayo. Nos hizo comprender las siguientes palabras: “Yo nací extranjero, viví extranjero y moriré extranjero. Estoy muy orgullosos de hablar de hostilidad, de resentimiento, de sufrimiento, pero sé reconocer las miradas y los gestos…”. Esta es la historia de un hombre que siempre consideró como un horror la violencia, la injusticia, el racismo, el oscurantismo y siempre estuvo al lado de la justicia, la honestidad y la libertad”



[1] Ha sido precisamente Mariano Andreu, quien ha dado testimonio de su padre en una carta que el amigo José María Maldonado, de Alcañiz,  nos remitió hace algún tiempo.
[2] Así se denominaron en los diferentes campos a los internos a los  internos que parecían haber perdido la más mínima confianza en la supervivencia, ofreciendo un aspecto lamentable y una mirada ausente, lo cual parecía condenarles a una muerte próxima.

jueves, 28 de julio de 2011

MAUTHAUSEN: viajar para conmemorar (I)

Delegación española entrando al campo en el homenaje internacional
La Amical de Mauthausen organiza un viaje a Austria, año tras año, durante la primera semana del mes de mayo, para asistir a los actos que conmemoran la liberación de Mauthausen el 5 de mayo de 1945. El viaje tiene como objetivos principales el de acompañar a los deportados supervivientes, que asisten para recordar a sus compañeros fallecidos durante su deportación, y el de hacer participar a estudiantes de bachillerato, procedentes de diferentes Comunidades Autónomas, los cuales han trabajado previamente, en sus centros educativos, la historia de la deportación o temáticas relacionadas con la defensa de los Derechos Humanos y, durante el viaje, son los encargados de llevar a cabo el desarrollo de los homenajes en el castillo de Hartheim y en los campos de Ebensee, Gusen y Mauthausen que suelen ser los lugares visitados.

El viaje cuenta con el apoyo de diferentes instituciones y organismos –el 2005 contó con la presencia del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y en el 2010 asistió la Vicepresidenta Mª Teresa Fernández de la Vega-  y el Gobierno de Aragón ha tenido una presencia continuada, en los últimos años en colaboración con el Programa Amarga Memoria, facilitando la presencia de estudiantes aragoneses procedentes de localidades tan diversas como Alcañiz, Fraga, Fuentes  de Ebro, Grañén, Huesca, Maella, Zaragoza, Ejea, Caspe, Valderrobres, … También forman parte del grupo familiares de víctimas, amigos y periodistas que cubren los actos.

José Alcubierre, David Moyano y Juan Camacho en Ebensee
En el año 2007, entre el centenar de viajeros, figuraba un equipo de informativos de Aragón Televisión,  formado por Jorge Romance y Sergio Almárcegui, los cuales convivieron durante cuatro días con los viajeros grabando los actos y tomando testimonio a los supervivientes que formaban parte del grupo: José Alcubierre, Juan Camacho y David Moyano. El resultado de su trabajo fue un documental para el programa 60 Minutos de Aragón Televisión que podéis seguir en el siguiente enlace:

También participó en el viaje Carmen Martínez Urtasun quien, en aquellos momentos, era Directora General de Política Educativa del Gobierno de Aragón, y sus palabras eran las primeras que un representante institucional de Aragón  dirigía, ante el monumento de los republicanos españoles, como reconocimiento y homenaje a los deportados:
 Representantes del IES Bajo Aragón de Alcañiz con Camen Martínez, en el centro, ante el monumento a los españoles
Buenos días, yo creo que no se puede decir más de lo que aquí se ha escuchado, ni palabras más bellas, ni palabras más duras, ni poemas tan dolorosos. Nosotros hemos venido desde Aragón, como delegación oficial físicamente por primera vez, pero sabéis que fueron muchos los deportados,  unos diez mil de los que casi mil eran  aragoneses que llegaron aquí. Nosotros somos una comunidad muy grande en territorio un diez por ciento, pero muy pequeña en cuanto al número de personas, un tres por ciento. Nosotros siempre tenemos una familia, unos amigos, unos conocidos que han conocido a alguien que estuvo aquí. Yo creo que estamos aquí tres, cuatro generaciones, haciendo que se cumpla el acuerdo más bello y más trágico de cuantos se pudo realizar aquí: que esto no  vuelva a pasar y  que esto se pueda contar. Por eso la labor que hacéis yo creo que es una labor excepcional, la labor que se está haciendo desde la educación, los profesores, que vosotros estáis contando a nuestros jóvenes, que son el futuro, vean, oigan de vuestras propias bocas lo que aquí pasó. No es lo mismo leerlo en un libro que oíroslo a vosotros, no es lo mismo ver las fotografías que estar aquí. Yo creo que es una tragedia tan sumamente increíble que aunque los jóvenes están aquí, han llorado como niños viendo los campos, hablando con vosotros, todavía puede resultar un poco increíble. Por eso la labor que tenemos que hacer todos, desde las instituciones, desde la escuela, desde los gobiernos, desde las asociaciones, es hacer realidad aquel acuerdo, es hacer que los diez mil españoles que estuvieron aquí, sientan que no los traicionamos.
Yo creo que tenéis que recordar todos, sobre todo los más jóvenes algo muy importante: Mauthausen puede estar en cualquier sitio; Mauthausen puede ser cualquier patera, cualquier país africano, oriental, americano; Mauthausen podría estar en cualquier sitio. Porque aquí había gente que intuía, que sabía lo que pasaba, y había gente que callaba, y nosotros no deberíamos hacer lo mismo.
Desde España, desde Aragón, somos conscientes que hicimos un período de  transición duro, difícil, porque veníamos de una guerra civil y de una dictadura con muchas heridas. Yo creo que somos conscientes que fue una transición con renuncias y con silencios y que  no se os ha reconocido lo suficiente lo que pasó. Yo creo que sufristeis dos veces, que casi moristeis dos veces, que puede ser casi una tragicomedia, el salir de España, el perder una guerra, el venir deportados y volver a caer otra vez. Seguramente nadie os lo reconocerá lo suficiente, pero debéis comprender también que España debía seguir, que tuvo que hacer una transición, que hubo que renunciar. Ahora, cuando la democracia está ya consolidada es cuando tenemos todos que  recuperar  esos olvidos y rehacer esos errores y homenajearos cada vez que podamos, porque sois la memoria viva de lo que la humanidad no debería volver a hacer. Por eso, muchas gracias.

martes, 12 de julio de 2011

ORADOUR-SUR-GLANE: 10 de junio de 1944

Plaza del mercado de Oradour-sur-Glane a principios del s. XX
Esta semana se cumple el aniversario de la matanza perpetrada, el 10 de junio de 1944, por una unidad de los SS en la población francesa de Oradour-sur-Glane, situada a unos 10 kilómetros de la ciudad de Limoges.

Unos días antes, el día 6 de junio, se había producido el desembarco de las tropas aliadas en las playas de Normandía y la Resistencia clandestina había incrementado su actividad contra los ocupantes alemanes por todo el territorio francés,  con la doble intencionalidad de causarles el mayor daño posible y el de dificultarles los movimientos estratégicos que estaban realizando para acudir a las zonas donde se desarrollaban los combates. Entre las acciones de hostigamiento cabe destacar la que se llevó a cabo el día 7 de junio en la población de Tulle en la que los resistentes atacaron las tropas alemanas causándoles una sesenta bajas entre muertos y heridos.

La respuesta de los nazis no se hizo esperar y de forma inmediata una batallón  de la “Panzerdivisionen SS”, que se dirigía hacia Normandía, tomó el pueblo de Oradour-sur-Glane a primeras horas de la tarde, interrumpiendo la que había empezado como una aparente jornada tranquila de primavera, a pesar del contexto y de las noticias que iban llegando. Los alemanes desalojaron las casas, concentraron a sus habitantes en la plaza del mercado y les obligaron  a formar dos grupos: a un lado los hombres y a otro las mujeres con los niños. Mientras tanto, los soldados alemanes recorrían las cercanías para traer a quienes trabajaban en las granjas y en las tierras de los alrededores. Lo que en un principio parecía ser un control de identificación de personas se convirtió en una exigencia al alcalde para que entregasen las armas  y explosivos que, supuestamente, según los alemanes,  tenían escondidos en el pueblo. 

Estado actual de la iglesia de Oradour-sur-Glane
Las mujeres y los niños fueron conducidos a la iglesia y los hombres fueron recluidos en diferentes lugares de la población. Una explosión en el templo, producida por una granada de humo,  fue el inicio que desencadenó la tragedia: las mujeres y los niños, asustados, quisieron salir de la iglesia y los SS les dispararon impidiéndolo y, posteriormente, prendieron fuego al edificio religioso donde hallaron la muerte 240 mujeres y 252 niños. Al mismo tiempo, en el exterior, los hombres fueron vilmente tiroteados con los fusiles-ametralladores de los SS  y rematados, posteriormente,  a sangre fría. Un total 642 personas de todas edades fueron asesinadas aquella trágica tarde en las circunstancias descritas. 
Placa conmemorativa dedicada a las víctimas españolas

Entre los asesinados hallaron la muerte una veintena de españoles, miembros de familias refugiadas, las cuales, tras su salida al exilio a principios de 1939, habían llegado a la zona a principios de 1941, donde, incluso, había nacido alguno de sus hijos. En Oradour, se habían integrado en la población superando numerosas dificultades. Los realizaban diversos trabajos y los niños, en edad escolar, asistían a la escuela de la localidad.

En el siguiente listado hemos agrupado por famílias a las veintiuna víctimas españolas. Procedían de Alcañiz (Teruel), Almería, Barcelona, Bilbao, Murcia, Sabadell y Zaragoza. Como se puede observar, la mayor parte eran mujeres y niños que fueron masacrados, junto a los vecinos que les habían acogido, en la iglesia de Oradour.


La población fue arrasada completamente y tras la liberación, la localidad se ha conservado mostrando el estado en que quedó tras aquel funesto día. Un memorial recuerda a las víctimas de este genocidio.


Nombre
Edad
Observaciones
Joaquín Gil Egea [1]


La familia Gil Espinosa era originaria de Alcañiz. Sus dos hijas  Francisca y Pilar eran gemelas y tenían 14 años. Carmen Espinosa Juanos (Barcelona, 1914) que trabajaba de sirvienta debía ser familia de Francisca. Posiblemente se trata de una de las familias que en febrero de 1938 formaban parte de la Colectividad de Alcañiz.[2]
Francisca Espinosa
(16-10-1895)
49
Carmen Espinosa Juanos (06-09-1914)
29
Francisca Gil Espinosa Pilar Gil Espinosa
(05-09-1929)
14
Antonia Pardo
(04-04-1915)
29
Familia barcelonesa. La madre, Antonia, había nacido en la ciudad de Murcia
Nuria Lorente Pardo
(28-09-1935)
9
Francisco Lorente Pardo (10-01-1933)
11
Emilia Masachs
(09-02-1933)
11
Se trataba de dos hermanas menores originarias de Sabadell.
Angelina Masachs
 (22-08-1936)
8
José Serrano Robles
 (03-05-1915)
29
José era maestro de Purchena (Almería). Sus tres hijos de corta edad ya habían nacido en Francia, tras su salida al exilio de los padres. Ester y Paquita tenían 11 meses.
María Pardo
(12-12-1913)
31
Armonía Serrano Pardo (04-06-1941)
3
Esther Serrano Pardo  Paquita Serrano Pardo  
(08-08-1943)
1
Domingo Téllez
(14-01-1899)
45
Familia procedente de Barcelona. El padre Domingo Téllez era nacido en Zaragoza. Liberto, el hijo menor, había nacido en el exilio y aún no había cumplido los dos años.
María Domínguez
(15-08-1913)
31
Miguel Téllez
(22-01-1933)
11
Armonía Téllez
(19-10-1936)
8
Liberto Téllez
(24-07-1942)
2
Carmen Silva
(07-08-1904)
39
Originaria de Bilbao estaba casada con el ciudadano francés Robert Pinede



[1] PONS PRADES, Eduardo: Republicanos españoles en la 2ª Guerra Mundial. Barcelona, Planeta, 1975, p.225.
[2] MALDONADO, José Mª: Alcañiz, 1938. El bombardeo olvidado, Biblioteca Aragonesa de Cultura, Zaragoza, 2003, p. 171. Cita como socio a un tal Juaquin Gil con una familia de “4 miembros”.