sábado, 29 de septiembre de 2012

MINISTERIO DE JUSTICIA: base de datos de los fallecidos en Mauthausen.


La semana pasada el Ministerio de Justicia ha publicado en su web una base de datos  con los nombres de 4.440 republicanos españoles que hallaron la muerte en el campo de Mauthausen o en alguno de sus comandos externos.  Como es bien sabido la mayor parte de estos republicanos españoles –deportados, mayoritariamente, entre agosto de 1940 y finales de 1941-  fallecieron en Gusen, un campo dependiente de Mauthausen que se halla a unos 5 kilómetros del campo central, aunque también se produjeron fallecimientos en el propio campo de Mauthausen, en el castillo de Hartheim, donde fueron gaseados unos 450 republicanos y, en menor cuantía, en otros comandos.

 Esta base de datos ha sido elaborada a partir de los avisos oficiales de fallecimiento que el Ministere des Anciens Combattans et Victimes de Guerre francés  envió al gobierno español de la época, en una fecha que desconocemos pero que podríamos fijar, aproximadamente, en la mitad de la década de los 50 del pasado siglo. La consulta de esta base de datos nos da acceso también una copia digitalizada de cada uno de los avisos emitidos por el gobierno francés y su contenido se limita a recoger la filiación personal, el lugar  y fecha de nacimiento, el campo y fecha del fallecimiento y el contacto familiar para facilitar su localización. Los certificados, agrupados en 10 volúmenes, han permanecido custodiados en el Ministerio de Justicia y, en algunos casos familiares de deportados fallecidos recibieron copia de dichos avisos en el domicilio indicado. Una importante documentación, pues, a la que puede acceder cualquier persona interesada.

La información que se puede obtener es limitada por la escasez de los dados recogidos en estos avisos, los cuales se pudieron emitir gracias a la recopilación realizada por un grupo de republicanos españoles tras la liberación del campo en mayo de 1945. En aquellos listados se recogieron los datos básicos extraídos de las fichas en las que se registraba su entrada en el campo y donde se hacía constar, además de aquellos datos nombrados, el stalag  de procedencia,  el número de prisionero guerra, la fecha de llegada a Mauthausen, la matrícula adjudicada y –como hemos dicho-  la persona de contacto, añadiendo a estos datos la fecha y el campo donde se produjo el deceso.  Una labor la realizada por aquellos republicanos que permitió conocer la identidad de los españoles fallecidos en el campo y que fueron hechos públicos, por primera vez, en 1946  en la revista “Solidaridad Obrera” que la CNT editaba en Francia. En España el listado fue publicado en 1979 como un anexo al libro “Triángulo azul. Los republicanos españoles en Mauthausen” (Ed. Península) escrito por los deportados supervivientes Mariano Constante y Manuel Razola.

Por otra parte, ahora sabemos más sobre la deportación republicana tanto sobre el número global (unos 9.400 identificados) como una aproximación real al número de fallecidos -unos 6.000- en diferentes campos.  Las investigaciones más recientes han podido corregir algunos de los errores de filiación como ya puse de manifiesto en el primer capítulo de “Itinerarios e identidades. Republicanos aragoneses deportados a los campos nazis” (Gobierno de Aragón, 2011). 

En definitiva, los datos expuestos en la web del Miniserio de Justicia, son otra fuente más para conocer el destino de aquellos republicanos exiliados que, viendo truncadas sus trayectorias, fueron arrastrados la experiencia más abominable de la historia contemporánea europea: el intento de los nazis de crear un imperio absolutista mediante la implacable eliminación de cualquier atisbo de disidencia, o contrariedad, a su proyecto milenarista.  .

A los datos publicados por el Ministerio de Justicia se puede acceder en el siguiente enlace: https://reescan.mjusticia.gob.es/reescan/Main.action

Una noticia sobre la publicación de estos datos en:

miércoles, 8 de agosto de 2012

CASTELLOTE: “La otra historia: aragoneses en los campos de concentración nazis”.


El acto organizado en Castellote (Teruel) bajo el título “La otra historia: aragoneses en los campos de concentración nazis” es una continuación de las Jornadas dedicadas a la Memoria de la Deportación Republicana que se han venido organizando, desde el año 2005, en la localidad de Ejulve. La intencionalidad era la de ampliar la experiencia a otros municipios y en este sentido, la acogida por parte del Centro de Estudios Locales de Castellote, cuyo presidente Alberto Iranzo presentó la jornada, ha sido totalmente satisfactoria.
Alberto Iranzo, Juan M. Calvo y Elisa Plana. Foto CECAS


En primer lugar, Elisa Plana desarrolló una ponencia titulada “La labor de la Amical de Mauthausen: 50 aniversario”. Se remontó a su fundación, en 1962, por un grupo de deportados que habían regresado del exilio en los años inmediatos a la finalización de la Segunda Guerra Mundial; siguió la exposición enumerando los diferentes ámbitos de difusión y actuación de la Amical, haciendo especial hincapié en uno de sus principales proyectos: el viaje con estudiantes para visitar los memoriales de Mauthausen, Gusen, Ebensee y del castillo de Hartheim,  y participar en el homenaje internacional  que, año tras año, se celebra conmemorando la liberación del campo.  

Elisa es buena conocedora del proyecto puesto que en los últimos años ha colaborado intensamente con la Amical de Mauthausen, desde el Programa Amarga Memoria (hoy ya desaparecido) del Gobierno de Aragón, para facilitar la participación de grupos de estudiantes aragoneses, que han estado presentes todos los años, desde el 2005 en que se inició esta experiencia y a la que han asistido junto a otros grupos de estudiantes procedentes de diferentes Comunidades Autónomas.

Apoyándose en imágenes actuales del campo de Mauthausen, con otras de carácter histórico y fragmentos de vídeos de algunos supervivientes (Mariano Constante, José Alcubierre, y Francisco Bernal) Elisa justificó la realización de estos viajes como una forma activa y necesaria de concienciar a la juventud de los peligros de la intolerancia y del resurgimiento de movimientos políticos fascistas, a partir del conocimiento de la experiencia de las víctimas del nazismo y de los propios espacios memorialistas de la deportación.

Violeta (izquierda) explicando su experiencia. Foto CECAS
Al finalizar la intervención de Elisa, se incorporó a la mesa Violeta Miravet Buñuel, de Castellote, una estudiante del grupo del Instituto de Alcañiz que ha participado, de forma muy destacada, en el último viaje celebrado el pasado mes de mayo. Violeta explicó lo que había significado para ella esta experiencia personal, cómo le había cambiado la percepción inicial del viaje al compartirlo con los deportados y familiares de las víctimas, las impresiones recibidas al transitar por los espacios de muerte de los campos e hizo explícito su agradecimiento por haber podido participar, junto a sus compañeros de Instituto, en el viaje a Mauthausen.

En la segunda parte me correspondió explicar los objetivos, gestación y contenidos de mi libro “Itinerarios e identidades…”. Un libro que, como ya he dicho en otras ocasiones, no ha querido profundizar en la descripción de la propia experiencia de los republicanos en los campos nazis, sino el dar a conocer los caminos, los trayectos, que les llevaron a la deportación e intentar recuperar sus identidades. Ese fue el objetivo principal del libro, en cuya idea inicial mucho tuvo que ver Ana Oliva y en su desarrollo posterior la propia Elisa Plana, cuando tuvieron, ambas, responsabilidades de coordinación del Programa Amarga Memoria, editora de la obra.


jueves, 2 de agosto de 2012

SEGUNDO ESPALLARGAS, “PAULINO”. El último combate del boxeador de Mauthausen.

Segundo Espallargas. Urrea de Gaen, 2006

Publicado en Heraldo de Aragón (2-08-2012) 

Montserrat Llor, periodista y amiga, ha sido una de las últimas personas en entrevistarle y en la semblanza que hizo de Segundo Espallargas ("Paulino"), tan sólo hace unos meses (EL País 27-05-2012), ya señalaba que se encontraba debilitado, aunque aún era capaz de mostrar instantes de aquella fortaleza que le permitió sobrevivir al infierno de Mauthausen. Ha sido la propia Montserrat quien nos ha comunicado la noticia de su fallecimiento, a los 93 años, en Francia, el país que le acogió dos veces en su azaroso trayecto, tras la derrota republicana a principios de 1939.

Segundo Espallargas había nacido en Albalate del Arzobispo, pero su infancia y primera juventud transcurrió en Alcañiz donde se habían trasladado sus padres para ocuparse del negocio familiar. Segundo explicaba, en uno de los documentales a los que dio su testimonio, como entró en contacto con el mundo del boxeo en la capital bajoaragonesa a partir de los 12 años.  La Guerra Civil dio un vuelco a su juventud, a su vida  y a su práctica amateur del boxeo. Pero fue este deporte el que, años más tarde, le salvó la vida en Mauthausen, aquel antro de terror, hambre, enfermedad y muerte al que fue deportado, junto a otros 7.000 españoles, durante la Segunda Guerra Mundial.

Segundo ingresó el 27 de enero de 1941, cuando acababa de cumplir los 22 años, en el mayor transporte con republicanos deportados a Mauthausen: aquel día fueron registrados en el campo 1.500 republicanos. Su fortaleza física y su condición de boxeador le llevaron  a ser elegido, por los SS del campo, como uno de los participantes en los combates organizados algunos domingos para su entretenimiento. Combatió con boxeadores, prisioneros como él, de diferentes nacionalidades y una derrota podía acarrearle la muerte inmediata. Fue conocido popularmente entre los internos como “Paulino”, en recuerdo del boxeador guipuzcoano Paulino Uzcudum, y reconocía cómo el boxeo le había permitido sobrevivir. Su figura fue un acicate para sus compañeros republicanos quienes veían, en los combates de “Paulino”, el reflejo de su lucha y resistencia por la vida y la dignidad entre aquellos odiados muros de granito.

Han sido números supervivientes quienes han recordado los combates de “Paulino” y, entre ellos, destacaremos el testimonio del fragatino José de Dios  quien lo describía como un campeón neto que ganaba los combates por K.O y el de Mariano Constante al señalar cómo sus victorias le habían hecho merecer el respeto de sus compatriotas y le habían salvado de los trabajos más pesados. Segundo había estado destinado a trabajar a la estación de Mauthausen descargando trenes que transportaban pesadas mercancías y, tras sus primeros combates, fue destinado a la cocina. Un nuevo destino que le sirvió, también, para colaborar con la organización clandestina de los españoles. Su estancia en el “campo de los españoles” no estuvo exenta de peligros, puesto que nadie tenía asegurada la supervivencia en aquel infierno, donde la muerte estaba presente cada día y en cada instante. A pesar de ello, Segundo, reconocía su condición de privilegiado que le permitió llegar vivo a la liberación y era muy consciente del trato inhumano al que fueron sometidos, hasta las últimas consecuencias, tantos compañeros de infortunio.

Decíamos que Francia le acogió por segunda vez. Y así fue: tras la liberación de Mauthausen, en el lejano mes de mayo de 1945, los republicanos españoles no pudieron regresar a España y Francia se convirtió, para la mayoría de ellos y también para “Paulino”, en su nueva Patria.  En tierras francesas boxeó algunos años, trabajó y formó una familia. Regresó de forma asidua a su añorado Bajo Aragón, donde aún conserva familiares. Alcañiz y Albalate eran lugar de encuentro y de añoranzas juveniles que le  reconfortaban y a dónde aún pensaba, en los últimos años,  en trasladarse a vivir.

Participó en el homenaje a los deportados de la comarca del Bajo Martín que se celebró en la primavera de 2006. Su animada presencia, entre los familiares de las víctimas de la comarca, es uno de las imágenes que conservo de aquellas jornadas. Y sobre todo recuerdo el abrazo que me dio cuando Antonio del Río (alcalde de Albalate y hombre sensible a la memoria de la deportación) me lo presentó. En aquel afectivo abrazo de “Paulino” noté su fortaleza física y su enorme humanidad.  Presidió el acto oficial y sus emocionadas palabras, en las que se mezclaba un marcado acento aragonés con expresiones francesas, fueron un momento cargado de emotividad donde Segundo mostró públicamente su agradecimiento por lo que se estaba haciendo aquellos días recordando a las víctimas locales de la deportación.

Su imagen y su voz apareció en dos documentales de factura aragonesa: “Aragoneses en el infierno de Mauthausen” y “Adiós a la vida”  de Mireia Ruiz y Ramón J. Campo respectivamente. Problemas de salud le impidieron asistir al homenaje realizado por el Gobierno de Aragón, en Zaragoza, en mayo de 2010.

Segundo Espallargas Castro, “Paulino, el boxeador de Mauthausen, se ha ido definitivamente. Una voz más que se apaga. Un testigo menos para recordar aquella barbarie. Su lucha ha sido larga y tortuosa  pero,  sin duda alguna, un ejemplo de resistencia que le ha garantizado la victoria en su combate permanente por la dignidad de todas las personas y por el mantenimiento de la memoria de quienes, menos afortunados que él, no pudieron regresar de los campos de la muerte.

CASTELLOTE: "La otra historia: aragoneses en los campos nazis"


El próximo día 7 de agosto, a las 19:00 h., el Centro de Estudios de Castellote (Teruel),  en colaboración con la Amical de Mauthausen, ha organizado un acto bajo el título "La otra historia: aragoneses en los campos de concentración nazis". 

Programa:

—19:00 h: "La labor de la Amical de Mauthausen: 50 aniversario" por Elisa Plana y Juan M. Calvo.
En esta ponencia se explicará la labor de la Amical de Mauthausen , a través de fotografías y videos, cómo son los viajes-homenaje a Mauthausen que organiza con estudiantes de IES procedentes de toda España.

—19:30 h: Presentación del libro Itinerarios e identidades. Republicanos aragoneses deportados a los campos nazis de Juan M. Calvo.

El acto se celebrará en la Casa de Cultura de Castellote

domingo, 29 de julio de 2012

CRÓNICAS REPUBLICANAS IV: Ojos Negros


Con motivo del aniversario de la proclamación de la Segunda República publiqué tres entradas, reproduciendo sendas crónicas de la época, reflejando el ambiente vivido en las tres capitales aragonesas. El cambio de régimen se vivió con entusiasmo en otras poblaciones ya fuese mediante manifestaciones espontáneas, izados de banderas republicanas, constitución multitudinaria de los ayuntamientos, donde hubo mayorías republicanas y, también, con sentidos homenajes a los héroes de Jaca, Fermín Galán y García Hernández.

En la entrada de hoy traemos la noticia que publicó el diario madrileño La Libertad, resumiendo la celebración en la población de Ojos Negros, con una tradición republicana y sindical debido a la presencia de una población obrera que trabajaba en sus explotaciones mineras.

EN TERUEL. Proclamación de la República en Ojos Negros
Teruel 18. A las seis de la tarde del día 14 quedó proclamada la República en Ojos Negros, recorriendo la calle con banderas una importante manifestación. Inmediatamente tomó posesión el Ayuntamiento elegido el día 12, compuesto por diez concejales antimonárquicos.

Durante toda la noche y el día siguiente el entusiasmo no decayó, celebrándose la fiesta de la República con manifestaciones de júbilo, música, baile y banquete, al que asistieron más de cien comensales republicanos y socialistas. En diversas ocasiones se pronunciaron fogosos discursos, aplaudidos con entusiasmo. Durante el día, en el balcón del Ayuntamiento ondearon banderas republicanas y retratos de Pablo Iglesias, Galán y García Hernández.

Nota característica fue la colocación de improvisados rótulos sobre las placas que daban a la principal calle de la localidad el nombre de María Cristina. Dichos rótulos decían: “Ojos Negros a Galán y García Hernández”


Para conocer más sobre la época en Ojos Negros son muy interesantes los siguientes trabajos  de  José Serafín Aldecoa Calvo (formato pdf)


domingo, 22 de julio de 2012

FRANCISCO TREMPS ESTRADA: de Sástago a Mauthausen


Francisco Tremps Estrada. Amical
El libro “Itinerarios e identidades. Republicanos aragoneses deportados a los campos nazis”, publicado hace un año,  va acompañado de un CD donde ha quedado registrados los 1.009 aragoneses deportados que había identificado hasta entonces. En aquel momento ya comenté que el listado publicado resultaría incompleto y que nuevas investigaciones –principalmente de carácter local- lo ampliarían en el futuro.

En el año transcurrido han sido varias las incorporaciones al listado inicial y de todas ellas he ido dando cuenta en sucesivas entradas de este blog: José Cabrero Arnal, Emilio Peruga Pey y Baltasar Ferruz Insa.  En la entrada de hoy conoceremos algunos trazos de una nueva identidad, la de Francisco Tremps Estrada aparecida mientras profundizaba en la trayectoria del último citado, Baltasar Ferruz, de Sástago.

Su vinculación con Sástago, quedó establecida en los listados que elaboraron un grupo de supervivientes republicanos en Mauthausen, en los días siguientes a la liberación del campo. En la ficha de Francisco consta  que había nacido en Barcelona el 4 de octubre de 1940 y como pariente más cercano había indicado el nombre de su esposa, Asunción Gracia Gálvez, con residencia en dicha población zaragozana. La consulta realizada, durante las últimas semanas, de los Censos Electorales de la Provincia de Zaragoza de 1934 y 1935, nos ha confirmado que la familia de Francisco residía en Sástago junto a varios de sus hermanos: María, Jenara, Germán y Crispín. Francisco y Asunción tenían su domicilio en la calle Jesús, nº 12, figurando además, como dato complementario, que ejercía el oficio de carpintero.

Detenido por lo alemanes en junio de 1940 pasó por los campos de prisioneros de guerra en un itinerario compartico con el de su vecino Baltasar Ferruz. Ingresó en Mauthausen el 25 de enero de 1941, siéndole adjudicada la matrícula 4903. Tres semanas más tarde fue trasladado a Gusen, donde falleció el 25 de octubre, nueve meses justos desde su llegada a Mauthausen.

Mientras esto ocurría, en España, la maquinaria represiva del franquismo, investigaba a quienes se habían posicionado de forma manifiesta en contra del “Glorioso Alzamiento Nacional”. Francisco no se libró y fue  acusado de haber participado activamente en amenazas o extorsiones: en el informe enviado por el alcalde de Sástago, al juez Instructor de la Causa General, podemos ver cómo se le acusaba de haber amenazado de muerte y coaccionado a alguna de las personas de derechas de Sástago durante “el dominio rojo”.  

Monumento erigido en Vilanova i la Geltrú. Amical
Fueron muchos los vecinos de Sástago perseguidos por el franquismo tras la guerra civil. Algunos familiares de estos represaliados nos han hecho llegar una copia de  un listado donde figuran unos 170 sastaguinos calificados como “individuos desafectos al régimen”  y entre ellos figuran el citado Baltasar Ferruz Insa y el propio  Francisco Tremps, de quien se dice:

Gran propagandista del Frente Popular, desde el primer momentosalió armado a la calle al servicio de los Rojos, recorriendo las casas de derechas requisando los bienes de las mismas, de ideas muy avanzadas, voluntario de la columna Durruti, peligroso e indigno de convivir entres sus convecinos. 

Los fundadores de la Amical de Mauthasuen intentaron ponerse en contacto con Asunción, durante la década de los setenta, escribiéndole a Vilanova i la Geltrú donde pensaron que residía, según informaciones recibidas por familiares de otras víctimas. Por otro lado, tenemos constancia de que el nombre de Francisco figuró en la lista de los deportados de Vilanova que motivaron la erección de un monumento en su honor, por parte del ayuntamiento, en diciembrede 2001. Hasta estos momentos desconocemos si Francisco nació allí o si su viuda, Asunción, vivió en esta localidad con posterioridad a los hechos que hemos explicado.

martes, 26 de junio de 2012

BALTASAR FERRUZ INSA. Identidad de un navarro-aragonés deportado

Baltasar Ferruz. Blog de Ander Cabrero
El interés de Ander Cabrero, por recuperar la memoria de las víctimas del franquismos de Pitillas (Navarra), le ha llevado a recuperar la identidad de Baltasar Ferruz Insa quien, habiendo nacido en dicha localidad navarra en 1911, acabó sus días en el campo de Gusen en el mes de mayo de 1942. Ander poseía muy pocos datos de Baltasar pero con la localización de Vicenta y Trinidad, dos hermanas suyas que viven en Sástago, ha podido establecer claramente su trayectoria y nos ha dado a conocer retazos de la historia familiar.

El matrimonio formado por Martín Ferruz López y  Benita Insa Vallespín,  durante la primera década del siglo XX, se había trasladado desde Sástago a la población de Pitillas donde nacieron dos de sus nueve hijos: Baltasar el día 5 de enero de 1911 y Ramón en diciembre de 1912. Sobre el año 1918 la familia regresó definitivamente a Sástago.

Martín, el padre de Baltasar, durante la República ocupó cargos de responsabilidad en el seno de la UGT, de cuya agrupación local (Sástago) era presidente en mayo de 1933. El joven Baltasar y sus hermanos se formaron en el seno de esta familia de labradores donde, la vinculación directa y activa con el sindicato, conformaron su ideología de izquierdas y su compromiso con la defensa de la Segunda República, tras el golpe de estado fascista del 18 de julio de 1936.

Este compromiso político de Martín y de sus hijos, les acarreó problemas, posteriormente, al ser denunciados de oponerse al Movimiento y de haber participado en las incautaciones de tierras. Martín aparece inculpado en varios  Expedientes de Responsabilidades Políticas abiertos, en 1939, contra los republicanos de Sástago.

Ramón y Baltasar -y seguramente alguno más del total de los seis hermano varones- fueron combatientes en la Guerra. Ramón desapareció en una de las misiones como correo de guerra y Baltasar, según consta en la documentación que ha recopilado Ander Cabrero, pudo ser  comisario político del ejército republicano. Tras la ruptura del frente de Aragón en marzo de 1938, la familia Ferruz-Insa se trasladó a Barcelona, donde se encontraban cuando Baltasar partió hacia el exilio desde la estación de Francia de la Ciudad Condal.  

Desconocemos cual fue la trayectoria de Baltasar en el exilio. Como miembro de una de las Compañías de Trabajadores Extranjeros que fueron cercadas en las playas de Dunkerque por los alemanes, fue detenido durante la primera semana de junio de 1940. Un importante número de republicanos fueron transferidos, junto a prisioneros de otras nacionalidades, a un campo de prisioneros de guerra (stalag)  situado en la Alta Silesia -hoy territorio polaco- y en el mes de octubre fueron trasladados a un nuevo stalag, el  XII-D, ubicado en las cercanías de la ciudad de Tier (Tréves) en la frontera germano-luxemburguesa.

Desde esta localidad fueron deportados a Mauthausen un total de 775 republicanos, sufriendo tres días de viaje en vagones de ganado que no reunían unas mínimas condiciones de vida. Fueron inscritos en Mauthausen el día 25 de enero y a Baltasar le adjudicaron la matrícula 3844. Su traslado hacia Gusen se produjo el 20 de octubre, donde halló la muerte el 14 de mayo de 1942. Desde que había empezado la Guerra de España habían pasado casi seis años de sufrimiento y de combate contra el fascismo.

Las represalias y la persecución sobre el cabeza de familia tuvieron unas consecuencias fatales y Martín falleció en enero de 1941 -según cuentan sus familiares- como consecuencia de una paliza que le dio la Guardia Civil, tras haberlo detenido en su casa. Estos hechos coincidieron en el tiempo con la llegada a Mauthausen del joven Baltasar quien, al dar su filiación en los registros de campo, dejó como persona de contacto la de su padre. Poco podía imaginarse Baltasar lo ocurrido en Sástago en aquellos días.
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La familia tardó algún tiempo en enterarse del fallecimiento de Baltasar, una de sus sobrinas, le ha explicado a Ander la noticia de su muerte en Alemania que le fue transmitida, por las “recaderas” de Sástago, a su tía Trini: “Lo siento dijo una de ellas y Trini se puso a llorar. Volvieron por la carretera, supongo que para no cruzarse con mucha gente, mi tía no paraba de llorar. Entraron por el corral, Benita se volvió loca al enterarse. Cabrones, cabrones… Eso es lo que gritaba sin cesar”.

 Dolor y desesperación en una familia que había pedido a tres de sus miembros como consecuencia directa de la Guerra y el exilio. Un exilio al que también se vieron abocados José y Alfredo, el mayor y el más pequeño de la saga  y que, con el paso de los años, se convirtió en permanente en tierras francesas.

Por lo que nos ha explicado Ander Cabrero, las hermanas y  las sobrinas de Baltasar mantienen vivo el recuerdo de los sucesos que han acompañado a su familia. Han pasado muchos años desde que la Guerra truncó las ilusiones de Martín y de Benita quien, a pesar de todas las vicisitudes pasadas, transmitió a las siguientes generaciones “una dignidad que nunca perdieron”.
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El trabajo de Ander Cabreo se puede seguir en el siguiente enlace: http://lavaradelalibertad.blogspot.com.es/2010/05/baltasar-feruz-issa-de-pitillas.html