jueves, 15 de septiembre de 2011

MAUTHAUSEN: viajar para conmemorar (III)



 Este es el contenido del dossier elaborado desde el Programa Amarga Memoria titulado VIAJE ANUAL AL HOMENAJE INTERNACIONAL CELEBRADO EN EL CAMPO DE CONCENTRACIÓN Y EXTERMINIO DE MAUTHAUSEN que recoge el planteamiento y objetivos de este proyecto de la Amical de Mauthausen, la colaboración del Gobierno de Aragón y los Institutos aragoneses participantes.

ANTECEDENTES Y ORÍGENES DEL VIAJE
Desde 2007, este viaje, organizado por la Asociación Amical de Mauthausen y financiado por la Dirección General de Patrimonio Cultural a través de su programa Amarga Memoria, ha contado con once grupos provenientes de institutos aragoneses, que han tenido la oportunidad de conocer de cerca el campo de concentración de Mauthausen.  Un viaje cuya intención es que los jóvenes de hoy no olviden los horrores y los errores del pasado.

El antecedente del viaje que la Amical de Mauthausen lleva organizando en los últimos años lo encontramos en el año 2003, en el viaje que se realizó al campo Ravensbrück para rendir homenaje a las mujeres que fueron deportadas, acompañando a la republicana catalana Neus Català, con la participación de un grupo de estudiantes y profesores de tres Institutos de Enseñanza Secundaria de Cataluña.

En mayo 2005, en los actos del 60 aniversario de la liberación de Mauthausen, la Amical organizó el viaje denominado “El convoy republicano”, con más de doscientos participantes, entre los cuales había estudiantes y profesores de diferentes institutos de España (Córdoba, Pamplona, Fraga, Vinaroz y Tarragona). A partir de este momento y hasta el día de hoy, la Amical sigue organizando el viaje, con el deseo de cumplir los siguientes objetivos:

. Difundir la experiencia de los deportados republicanos españoles en los campos de exterminio nazis.
. Hacer conocer las causas por las que fueron deportados, tanto las que tienen
origen en la Guerra Civil española como en la Segunda Guerra mundial.
. Potenciar el rechazo de la intolerancia y el prejuicio y, en cambio, conseguir una nueva valoración de todo aquello que lleve al respeto mutuo, a la convivencia y a la solidaridad.
. Generar el rechazo y la denuncia fundamentada de las políticas racistas y xenófobas, en el pasado y en la actualidad.
. Hacer conocer los derechos humanos inalienables y de carácter general a toda la humanidad, a bulto de los conflictos que enfrentan en estos momentos varios pueblos y culturas.
. Incentivar la colaboración con los centros educativos, buscando maneras de paliar la insustituible, pero creciente, carencia de testigos vivos.
. Facilitar la participación de estudiantes de diferentes comunidades autónomas para compartir la experiencia.
. Debatir con jóvenes y colectivos de otros países.
. Impulsar la difusión no sólo dentro del ámbito educativo.

La Amical de Mauthausen y otros campos de concentración nazis, con la colaboración del Gobierno de España y de otros gobiernos autonómicos, organiza el viaje dirigido a alumnos de 1º de Bachillerato de institutos de toda España. Es una manera de involucrar de una manera directa a los más jóvenes en uno de los episodios más negros de la historia contemporánea mundial.

El viaje, al que asisten cada año un número determinado de alumnos de cada instituto (aproximadamente 5 alumnos acompañados por un profesor), está precedidos de un trabajo de preparación e información específica a los alumnos, a partir de la lecturas y análisis de textos y artículos, entrevistas a deportados supervivientes, estudio de los lugares concretos que se incluyen en el itinerario de la visita, etc. De esta manera el viaje se presenta como una actividad que complementa al trabajo previo, considerándolo una de las mejores maneras de implicar a los alumnos moralmente y pedagógicamente, y concienciarlos de que actitudes totalitarias, represivas o excluyentes, manifestaciones en la vida cotidiana de desprecio y menosprecio a los demás pueden desembocar en la aceptación de proyectos políticos basados en el racismo, la desigualdad y la eliminación de adversarios políticos o de determinados grupos sociales o étnicos o religiosos.

El viaje se realiza cada año coincidiendo con los actos de homenaje que se realizan el fin de semana más próximo a la fecha de liberación del campo, que tuvo lugar el 5 de mayo de 1945, y a los mismos asisten delegaciones de diferentes países que se organizan para realizar un homenaje común, en el que queda patente el reconocimiento a todas aquellas personas que dejaron su vida en estos campos y a los que sobrevivieron al peor ejercicio de deshumanización del hombre de nuestra historia contemporánea mundial.

El Gobierno de Aragón, a través del Departamento de Educación, Cultura y Deporte, y del programa que impulsa a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural, Amarga Memoria, lleva colaborando con la Amical de Mauthausen desde el año 2007, posibilitando de esta manera el desplazamiento de alumnos de diferentes institutos de las tres provincias aragonesas al campo de exterminio de Mauthausen y otros campos anexos a éste como Ebensee o Gusen, donde morirían la mayoría de los cerca de 200.000 deportados españoles. Los estudiantes que participan en esta inolvidable experiencia adquieren de una manera voluntaria el compromiso de trasladar a sus compañeros el significado que ha tenido para la historia del hombre esta práctica de exterminio, así como el reconocimiento sincero a todas las víctimas del nazismo.

El Dir. Gral. de Patrimonio Cultural, Jaime Vicente,  en el homenaje ante el monumento de los españoles. Mayo de 2009
En el año 2007, Carmen Martínez Urtasum, Directora General de Política Educativa participó en los actos como representante del Gobierno de Aragón. En el año 2008 asistió Ana Oliva Garín, Coordinadora del Programa Amarga Memoria, en el 2009 fue Jaime Vicente Redón, Director General de Patrimonio Cultural quien se desplazó a Mauthausen colaborando en los actos de homenaje organizados por la Amical, en los que también participó el embajador de España en Austria, José María Pons. En 2010 también se desplazó Jaime Vicente Redón, Director General de Patrimonio Cultural, y los actos también contaron con la presencia de la Vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. En 2011, en el acto estuvo presente Elisa Plana, Coordinadora del Programa Amarga memoria, así como Soledad López, Subsecretaria del Ministerio de la Presidencia.

El contacto personal con las víctimas y el análisis de las circunstancias que permitieron la creación de los campos, puede ayudar a los jóvenes a comprender la situación de tantos y tantos millones de contemporáneos suyos que, en otras partes del mundo, viven en situaciones de opresión, explotación y desigualdad.

Así, es posible conocer qué supuso el viaje a Mauthausen para estos jóvenes, a través de sus propias palabras, mediante el libro-DVD, “Aragoneses en el infierno de los campos de concentración”, editado en el 2010 por el programa Amarga Memoria.

INSTITUTOS ARAGONESES PARTICIPANTES:
2011
- IES MATARRAÑA (Valderrobres, Teruel).
- IES BENJAMÍN JARNÉS (Fuentes de Ebro, Zaragoza).
- IES CINCO VILLAS (Ejea de los Caballeros, Zaragoza).
2010
- IES JOSÉ MOR DE FUENTES (Monzón, Huesca).
- IES ÉLAIOS (Zaragoza).
2009
- IES MAR DE ARAGÓN (Caspe-Bujaraloz, Zaragoza).
- IES GASPAR LAX (Sariñena, Huesca).
2008
- IES LA LLITERA (Tamarite, Huesca).
- IES BAJO CINCA (Fraga, Huesca).
- IES MEDINA ALBAIDA (Zaragoza).
2007
- IES BAJO ARAGÓN (Alcañiz, Teruel).
- IES PIRÁMIDE (Huesca).
- IES MAR DE ARAGÓN (Maella, Zaragoza).
2005
- IES BAJO CINCA (Fraga, Huesca).
- IES MONTES NEGROS (Grañén, Huesca).

*Los I.E.S. que estén interesados en participar en el viaje pueden ponerse
en contacto con la Asociación Amical de Mauthausen:
C/ Sils, 1 Bajos, 08002 Barcelona
933 027 594/ 933 426 636
Fax 933 027 583
info@amical-mauthausen.org
http://www.amical-mauthausen.org/

viernes, 9 de septiembre de 2011

RECORDANDO A MONTSERRAT ROIG. Pionera en la difusión de la deportación de los republicanos.

Montserrat Roig. Fotografía de Pilar Aymerich
(Publicado en http://www.andalan.es el 6/05/2011 con motivo del viaje conmemorativo organizado por la Amical de Mauthausen)

Cuando se cumplen veinte años de la desaparición de Montserrat Roig (Barcelona 1946-1991) nos parece oportuno recordarla, puesto que la obra literaria de esta autora catalana fue pareja a su compromiso ideológico y político en aquellos lejanos años de la transición, cuando todo parecía renacer de nuevo y donde las renuncias de quienes habían dado lo mejor de sí mismos en la lucha por la democracia, permitieron asegurar la democracia.
Con la publicación de su libro “Els catalans als camps nazis” en 1977, Montserrat Roig hizo patente los sacrificios de aquella generación de luchadores por la defensa de los valores republicanos en España, pero también los de su lucha contra el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Mostraba cuál había sido la historia particular de aquel grupo de republicanos exiliados y sobre los cuales la oscura sombra del franquismo les había relegado al olvido y al desconocimiento.

El libro sigue vigente, es un referente para quienes se interesan sobre la deportación y muestra de ello es que sigue reeditándose año tras año. Desde el inicio, cuando la autora reconocía la extrañeza que produjo la constatación de que hubo republicanos en los campos de exterminio nazis, el libro no deja de cautivarnos al descubrir -dando la palabra a las víctimas- cuál fue el destino de aquellos hombres y mujeres derrotados en la Guerra de España, los cuales, desde su exilio en Francia, fueron víctimas de uno de los episodios más vergonzosos de nuestra historia común europea: la deportación de cientos de miles de ciudadanos a los campos de exterminio.

Montserrat Roig dio voz a los supervivientes de la deportación. Mediante su testimonio se fueron desgranando sus historias personales y sus itinerarios. Su sufrimiento individual se convirtió en un drama colectivo al compartirlo y conocerse la magnitud de la deportación republicana entre 1940 y 1945.

La mayor parte de los republicanos deportados lo fueron al campo austríaco de Mauthausen y los testimonios recogidos por Montserrat Roig sirvieron para dar cuenta de la humillación, las torturas y la muerte de las víctimas, pero también de la vida, la solidaridad y la esperanza de los internos, ya fuese en el campo central o en las decenas de kommandos externos: las terribles experiencias de los republicanos en Gusen, el verdadero e infernal matadero de españoles; el asesinato de más de 400 republicanos en la cámara de gas del castillo de Hartheim; el trabajo esclavo en otras instalaciones dependientes como Steyr, Ebensee, Melk… Pero también dio a conocer la presencia de los republicanos en los otros campos del Reich alemán.
 
El origen diverso de la deportación de los republicanos quedó plasmado en este libro de la escritora catalana: los civiles deportados desde el campo de refugiados de Angulema en agosto de 1940, la de los combatientes internados en los campos de prisioneros de guerra (stalags) deportados entre agosto de 1940 y todo el año 1941 y, por último, los resistentes detenidos por formar parte de la lucha clandestina contra los nazis y que fueron deportados, junto a los franceses, en masivos convoyes que partieron hacia Buchenwald, Dachau, Mauthausen, Auschwitz, Islas normandas, …

En el libro se recogieron, principalmente los testimonios de supervivientes catalanes, pero a lo largo de sus páginas y en los listados publicados, aparecen referencias a otros que tuvieron vinculación con Cataluña. Para el caso de los aragoneses: Mariano Constante (Capdesaso), Guzmán Bosque (Maella), la familia Bueno Vela (Moros), los Alcubierre (Tardienta), Secundina Barceló (Veguillas de la Sierra), etc.; se citan a fallecidos en Mauthausen-Gusen originarios de las poblaciones aragonesas de habla catalana –Ribagorza, Bajo Cinca, La Litera y Matarraña– y, también, a una cincuentena de víctimas aragonesas que residían en poblaciones repartidas por diferentes comarcas catalanas, principalmente en el Barcelonés, el Vallés Occidental o el Baix Llobregat.

La Amical de Mauthausen –cuyos inicios como asociación legal coincidió con la edición del libro en castellano, en 1978– quiso reconocer el trabajo de Montserrat Roig publicando, en el décimo aniversario de su muerte una recopilación de artículos y entrevistas sobre la deportación republicana, en un volumen titulado: Montserrat Roig: la lucha contra el olvido. Pues bien, en este vigésimo aniversario, coincidiendo con los actos de carácter internacional que conmemorarán, del 5 al 8 de mayo, el aniversario de la liberación del campo, la Amical se ha propuesto difundir entre los participantes –entre los que habrá un nutrido grupo de estudiantes aragoneses– la actualidad de su obra, que ensalza el valor incuestionable de los testimonios de las víctimas y nos acerca al conocimiento individual y colectivo de aquella generación de víctimas de la intolerancia, del sectarismo y del fanatismo. Una lección, la de Montserrat Roig, vigente hoy día a pesar de las tres décadas transcurridas desde aquella primera edición de su obra pionera, en España, sobre la deportación de los republicanos a los campos nazis.

lunes, 5 de septiembre de 2011

AMICAL DE MAUTHAUSEN: Boletín nº 38


En la página web de la Amical de Mauthausen se puede consultar  el boletín “Nunca más”, que se edita, con una periodicidad cuatrimestral, en castellano y en catalán desde el año 2000. 

Los contenidos del número 38, que se está distribuyendo entre los socios durante el actual mes de septiembre, son los siguientes:

Sumario:
Pág. 1: ¡También nos indignamos!
Pág. 2: Señales de alerta.   Diccionario biográfico español.
Pág. 3: Leído en Internet.  
            Informaciones: Encuentro de “Biberones” en Vilassar.   Presentación libro.
            Premio Delegación de Andalucía.
Pág. 4: Résistantes et deportées en Francia.
            Estudiantes por la Memoria de la deportación.  
            Proyecto formación cultura de la paz.  Viaje a Mauthausen 2011
Pág. 5: Gert Hoffmann: Brigadista.   Actividades: Aragón y Andalucía
Pág. 6: Actividades Catalunya.
     Homenajes: Gijón, Madrid, Almería, Vinaroz, Camargo y  Toledo.
Pág. 7: Homenajes: Leganés.   Recordemos a….
            Lotería de Navidad.   Agradecimientos.   Fe de erratas.   Crucigrama.
Pág.  8· Buchenwald: Viaje a Buchenwald 2011.

Se puede acceder directamente a la web y descargar su contenido en formato PDF en el siguiente enlace

sábado, 3 de septiembre de 2011

SAMUEL MODIANO: Testimonio de la deportación de los sefardíes de Rodas.

Vista de la ciudad de Rodas
Torno y digo, que va ser de mi
En tierra ajenas yo mi vo morir.
(Canción sefardí de Rodas)

Lo que prometía ser un interesante paseo turístico por la trama medieval de la bellísima ciudad de Rodas, en un caluroso y agobiante mediodía del mes de julio de 2007, acabó convirtiéndose en una experiencia de un gran valor ético e histórico para las catorce personas que, aquella mañana, habíamos decidido visitar la ciudad prescindiendo del  programa previsto por nuestra agencia de viajes.

Traspasadas las murallas que, desde el puerto moderno, dan acceso a la ciudad antigua visitamos, en primer lugar, una pequeña iglesia ortodoxa que nos sorprendió por su decoración extremadamente barroca. Seguidamente, huyendo del impersonal bullicio de la calle principal, nos desviamos, sofocados por el húmedo calor y acompañados permanentemente  por el irritante canto de las cigarras, hacia las estrechas callejuelas que conservan la original trama medieval de la ciudad.

Una de las personas de nuestro grupo propuso visitar la sinagoga que se  anunciaba en un pequeño cartel situado en una de las esquinas del cruce donde nos encontrábamos. Al pequeño templo hebreo, levantado en el siglo XVI, se accedía por un zaguán porticado que dejaba entrever el espacio interior dispuesto –según nos explicaron- siguiendo el tradicional estilo sefardí. El aspecto de la sinagoga, única abierta al culto en Rodas, evidenciaba una reciente y cuidada restauración.  Un amable señor, de edad ya avanzada pero que transmitía una gran vitalidad, se dirigió a nuestro grupo preguntándonos si éramos españoles al escuchar la continua mezcla del  catalán y del castellano que utilizábamos entre nosotros.

Interior de la Sinagoga
Ante nuestra respuesta positiva y por el interés que mostramos en visitar el templo, nos invitó a pasar, a cubrirnos respetuosamente la cabeza y a tomar asiento para descansar. Samuel Modiano, como así se presentó, se expresaba en un casi perfecto, pero  curioso castellano, similar al que habíamos oído en otras ocasiones a judíos sefarditas y, de una forma pausada, comenzó a explicarnos la historia de la comunidad judía de Rodas. Era descendiente de españoles, de una familia judía originaria de la ciudad de Toledo, que se vio obligada a abandonar su casa cuando, en 1492, los Reyes Católicos los expulsaron de España:  unos treinta años más tarde -nos explicaba- varios miles de judíos sefarditas, que se habían instalado en la Turquía continental solicitaron poder instalarse en Rodas y el gobernador turco, viendo que la diversidad de oficios artesanales y su preparación intelectual podría contribuir al bienestar y desarrollo de la isla, les autorizó a quedarse y crear la una judería en el interior de la ciudad. De esta forma, según las palabras de Samuel, se inició una etapa de más de 400 años de convivencia pacífica con los turcos que conllevaron un desarrollo próspero de la comunidad sefardí y el mantenimiento de su cultura propia: idioma, costumbres, canciones,.....

Todo empezó a cambiar tras el dominio  italiano de la isla de Rodas y sobre todo con la implantación de la política fascista de Mussolini, en la década de los treinta del siglo pasado: el importante colegio hebreo fue cerrado, se vieron obligados a estudiar en la escuela italiana y también fueron obligados a trabajar los sábados. Algunos miembros de la comunidad, viendo el panorama, decidieron emigrar hacia América o hacia otros países de la vieja Europa liberal y democrática. Pero lo peor no había llegado aún, con las leyes segregacionistas de Mussolini, a imitación de las establecidas por Hitler en Alemania, la comunidad judía de Rodas vio más restringida su capacidad de vida: Samuel tuvo que dejar la escuela y su padre, como la mayoría de judíos de Rodas, se vio obligado a abandonar su actividad profesional, empeorando día tras día las condiciones de vida de su familia y, en general, de todas las de la judería.

Mudos espectadores de una narración histórica que habíamos leído y oído en otras circunstancias y en diferentes ocasiones, nuestro respetuoso silencio facilitó la exposición de Samuel que, como empezábamos a imaginar, desembocó en un testimonio emocionado del acontecimiento más execrable de la historia europea contemporánea: el Holocausto judío.

La judería rodense que había llegado a albergar unos 5.000 miembros, en 1944 se había reducido prácticamente a la mitad. En las décadas anteriores muchas familias habían optado por emigrar  por razones económicas y otras  muchas consiguieron salir huyendo, como hemos señalado, ante la implantación de políticas antisemitas. La isla, tras el derrocamiento de Mussolini en 1943,  había pasado a control alemán y durante la segunda quincena del mes de julio de 1944, miembros de la Gestapo, recién llegados a la isla, organizaron el proceso de detención y aislamiento de la comunidad: el día 19 fueron detenidos los varones y el día siguiente: “asustados y sin saber qué iba a ser de nosotros, todas las personas de la judería abandonamos nuestras casas y fuimos concentrados en una plaza que hay aquí cerca (hoy se conoce con el nombre de la Plaza de los Mártires) y de allí nos llevaron a la deportación.  Alrededor de 1.700 personas entre hombres, mujeres y niños permanecieron encerrados en un antiguo cuartel italiano y, el día 23, fueron conducidos hasta el puerto donde zarparon en viejos barcos de transporte de carbón. Tras recoger a un centenar de judíos de la cercana isla de Cos, siguieron el viaje hasta el Pireo (Atenas) donde llegaron el último día de julio, de allí fueron trasladados al campo de Haidari (situado en las cercanías de la ciudad) y unos días más tarde, el 3 de agosto, según el relato de Samuel, “nos subieron a unos trenes de ganado y en un eterno viaje que duró varios días, sin espacio, sin comida  y soportando el calor de agosto fuimos deportados a Auschwitz-Birkenau.

El trayecto de los 1.600 kilómetros que separan Atenas de Auschwitz (Polonia) duró dos interminables semanas: bajo el tórrido calor del mes de agosto, encerrados -a razón de unas 80 o 90 personas por cada vagón- las familias viajaban casi sin agua y sin suficiente aire para respirar, lo cual produjo la muerte de unas 30 personas que eran desembarcadas en alguna de las paradas efectuadas a lo largo del camino.  Este convoy fue uno de los últimos, con destino a Auschwitz, con judíos procedentes de Grecia.

Lo peor aún estaba por llegar, en la selección efectuada el 17 de agosto, en las puertas del campo se produjo la separación definitiva de los miembros de las familias: al bajar del tren unos fuimos obligados a agruparnos a la izquierda y otros a la derecha, madres con sus hijos en brazos eran apartados de sus maridos, los jóvenes separados de los ancianos…. Tras la selección se produjo el asesinato masivo de un millar de judíos rodenses, aproximadamente otros 500 sucumbieron como consecuencia del trabajo esclavo y de las extremas condiciones de vida. Sólo lograron sobrevivir 151 personas: Seguir vivo dependía del lugar donde te situaban y a mí me eligieron para trabajar –continuaba explicando Samuel- y una vez en el campo, quisieron anular mi personalidad –muestra el número de matrícula tatuado en su brazo izquierdo- me convirtieron en un simple número... La  mayoría fueron asesinados directamente en la cámara de gas nada más llegar, nosotros nos enteramos a las pocas horas del destino que habían sufrido nuestros seres queridos”.

Samuel Modiano continuó explicándonos cómo perdió a unos 60 miembros de su familia, entre ellos a su padre y a su hermana, a varios tíos, primos, amigos y vecinos.... un relato que no por más conocido dejaba de transmitir emotividad, sinceridad y dolor. Siguió contándonos que, con tan sólo 13 años, había aceptado como algo natural la presencia cotidiana de la muerte que producía estragos diarios entre sus compañeros ya fuese por el hambre, el frío de aquel interminable invierno polaco de 1944, las enfermedades, el miedo, la fragilidad y la abrumadora soledad que le acompañaba. Una muerte ajena pero que tenía asumida como propia “en cualquier momento yo mismo podía morir”. Nadie tenía asegurada la vida y la supervivencia era contemplada como un objetivo a muy corto plazo: “intentar llegar vivo a la mañana siguiente”.

Ante la presión del ejército soviético, las autoridades alemanas llevaron a cabo una evacuación masiva de los campos el Este hacia los situados en el interior de la Alemania nazi. Samuel –junto a otros miles de internos- fue trasladado al campo de Bergen-Belsen (Baja Sajonia) y, cuando las tropas británicas liberaron el campo, en abril de 1945, la muerte campaba a sus anchas: el tifus, entre otras causas,  había hecho estragos entre la población interna y miles de cadáveres se amontonaban esparcidos por todo el recinto del campo. 

La imagen dantesca de aquellos días permanece imborrable para Samuel quien no encuentra explicación al horror vivido ni justificación a su supervivencia en aquellas condiciones extremas. Con expresión emocionada nos reconocía que “ durante muchos años he tenido un gran sentimiento de culpabilidad – preguntándose a continuación- ¿por qué yo he tenido que ser el único de los míos en salir del infierno?. Mi lugar estaba allí, con ellos, muerto en la cámara de gas”.

Con Samuel Modiano
Samuel rehízo su vida con dificultades y lejos de su Rodas natal: estuvo en el Congo realizando actividades comerciales y, como judío italiano, decidió instalarse, posteriormente, en Roma. Nos reconocía que hace muy pocos años encontró la respuesta que le ha ayudado a superar su angustia vital y aquel sentimiento de culpabilidad: “entendí que sobreviví al Holocausto  para transmitir el testimonio de lo sucedido y mantener el recuerdo de las víctimas”. Consecuente con sus palabras nos explicó que, desde hace unos años, se dedica a visitar colegios de Roma, donde reside buena parte del año, para explicar su experiencia en los campos de exterminio y también acompaña a estudiantes en viajes a Auschwitz para participar en los actos de homenaje y memoria que se celebran cada 27 de enero.  Todo ello con un objetivo claro y que de forma emotiva nos reiteraba al final de su testimonio: “para que nunca nadie vuelva a padecer una experiencia similar a la nuestra, para que los jóvenes como vosotros –dirigiéndose a nuestros hijos en edades que comprendían de los 9 a los 20 años- sepáis lo que sucedió,  y no permitáis que algo igual o parecido vuelva suceder nunca más”.

Acabada su intervención le hablé de la Amical de Mauthausen y de su labor para mantener la memoria de los deportados republicanos. Tras fundimos en un abrazo solidario, mantuvimos una corta pero intensa conversación en la que nos indicó que tuvo noticia de la presencia de ciudadanos españoles, en los campos de la muerte, por haber coincidido con alguno de ellos en los amargos días de Bergen-Belsen y nos transmitió palabras de ánimo para seguir difundiendo la memoria y el recuerdo de todas las víctimas de la barbarie nazi sin hacer distinción de su origen, condición o creencias.  

La comunidad judía, como hemos visto, quedó diezmada  y recientemente, a iniciativa de un grupo de descendientes, se está recuperando la historia de la judería: se ha restaurado la sinagoga Kahal Shalom -donde nos encontramos con Samuel-  en cuyos sótanos se ha habilitado un espacio museístico que recoge la memoria de la comunidad y también se ha restaurado el cementerio donde se encuentran lápidas de unos 400 años de antigüedad. Sus actividades se pueden conocer en la interesante página que tienen en internet: http://www.jewishrhodes.org/.

Monumento que recuerda la deportación de los sefarditas de Rodas
Una placa conmemorativa, colocada en 1969,  junto a la puerta principal que da  acceso a  la sinagoga,  recoge los apellidos de las familias rodenses víctimas del Holocausto, entre los que se adivinan varios de clara procedencia española: Alcaná, Ángel, Franco, Galante, León, Maio, Modiano, Pérez, Rozio, Soriano... Una lista de los exterminados puede consultarse en http://www.sefarad.org/diaspora/rhodes/martyrs.html.

En este proceso de recuperación de la memoria individual y colectiva de las víctimas, se erigió en la Plaza de los Mártires – lugar donde fueron concentradas las familias judías para salir en deportación- el 23 de junio de 2003 un monolito hexagonal, de mármol negro, en una de cuyas caras laterales se lee: NUNKA TE OLVIDES. A MEMORIA ETERNA DI LOS 1.604 DJUDIOS DI RODES Y DI COS EXTERMINADOS EN LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN NAZIS. 23 DI JULIO DE 1944.

miércoles, 31 de agosto de 2011

MAUTHAUSEN: viajar para conmemorar (II)

Texto extraído del diario electrónico ejeadigital.com (18/05/2011) que resume la participación de un grupo de cinco alumnas en el viaje al campo de Mauthasuen durante el pasado mes de mayo en el que participaron en los actos de homenaje y colocaron una placa recordando a los vecinos de la comarca de Las Cinco Villas que “lucharon y murieron luchando por la libertad”

 Alumnas del IES Cinco Villas visitan Mauthausen  
Placa del Ayuntamiento de Ejea

Desde el pasado 6 de mayo, una placa del Ayuntamiento de Ejea de los Caballeros recuerda y rinde homenaje a los deportados de Ejea y de todas las Cinco Villas que fueron torturados en el famoso campo de concentración nazi de Mauthausen.

Coincidiendo con el 66 aniversario de la liberación del campo de concentración nazi de Mauthausen, durante los días 5 a 8 de mayo, un grupo de cinco estudiantes del Instituto CincoVillas de Ejea de los Caballeros ha participado en los diversos actos organizados por el Comité Internacional en dicho campo y en sus campos satélites de Gusen y Ebensee.

En dichos campos murieron la mayoría de los españoles deportados, más de 7000, por lo que se conoce a Mauthasen como “El campo de los españoles”.
Las alumnas del IES Cinco Villas visitando el campo de Mauthausen

Las alumnas del IES Cinco Villas Alizia Begué, Irene Garcés, Marina Lapuente, Elena Tomás y Begoña Villellas, en representación del Ayuntamiento de Ejea de los Caballeros, colocaron, en las paredes que rodean los hornos crematorios, una placa conmemorativa en recuerdo de los cincovilleses que fueron deportados a dicho campo.

A dicho acto, en el que se recordó de manera individual a todos los deportados de Ejea de los Caballeros y de todas las localidades de las Cinco Villas, asistieron la presidenta de la Asociación Amical de Mauthausen, Rosa Torán, la responsable del Programa Amarga Memoria del departamento de Cultura dela DGA, Elisa Plana, y el delegado en Aragón dela Amical, Josep Sanmartín, además de los alumnos y profesores de otros centros de Aragón participantes en el viaje, los institutos “Benjamín Jarnés” de Fuentes de Ebro, “Matarraña” de Valderrobles y “Bajo Aragón” de Alcañiz.

El viaje ha supuesto para todos los participantes una experiencia inolvidable, repleta de emociones muy intensas, de comunicación con algunos de los supervivientes del campo y sus familiares, y de descubrimiento de historias y lugares que, hasta hace pocos años, eran prácticamente desconocidas en España. En todas las actividades ha destacado la participación de los alumnos aragoneses.

domingo, 28 de agosto de 2011

EFEMÉRIDES: Muerte de José Marfil (26/08/1940)

José Marfil Escalona
El 6 de agosto de 1940 fueron inscritos en Mauthausen los primeros republicanos españoles. Sólo habían pasado dos escasos meses desde que los alemanes habían detenido a varios miles de los que estaban alistados en las Compañías de Trabajadores Extranjeros que se habían formado, desde abril de 1939, en los campos de refugiados franceses. La Gestapo (policía política del Reich), después de la firma del armisticio entre Francia y Alemania, empezó la búsqueda de españoles por los stalag, los campos de prisioneros de guerra, donde habían sido trasladados los republicanos tras su detención, para proceder a su identificación como paso previo a su deportación al campo austriaco.  A partir de aquel momento, hasta finales de 1941, se llevó a cabo la deportación de unos 7.000 republicanos que pasaron a ostentar en sus ropas el triángulo azul que los identificaba como apátridas y, aproximadamente, un 65% de ellos murió durante su deportación.

Durante estos días se ha cumplido el aniversario del primer fallecimiento de un republicano en Mauthausen: veinte días después de su llegada al campo José Marfil Escalona moría el 26 de agosto de 1940 a los 52 años de edad.

José había nacido  en julio de 1888 en Fuengirola (Málaga) y se había casado con Rosario Peralta Moreno de cuyo matrimonio nacieron ocho hijos. Sobre 1924 se trasladaron a vivir a Barcelona donde residían y José trabajaba como Inspector de Aduanas. La participación de José  en la Guerra, con el grado de teniente, llevó a toda la familia hacia el exilio francés y Rosario estuvo refugiada con sus hijos en Normandía. José, desde los campos de refugiados, se alistó en una Compañía de Trabajadores Extranjeros y posteriormente pudo reunirse con su hijo que se hallaba en la  9ª Compañía. Destinados cerca de Bélgica, con la invasión se replegaron hacia Dunkerque en cuyas proximidades, padre e hijo, asistieron a la batalla que se estaba desplegando sobre sus playas.
Libro de José Marfil Peralta
Tras su detención por los alemanes, se produjo la separación definitiva de José y su hijo. Tras ser internado en los stalags XII A y VII A, desde este último, situado en Moosburg, fue desde donde partió el primer convoy con republicanos hacia Mauthausen. Los casi 400 españoles, deportados en aquella fecha, ingresaron en el campo el día 6 de agosto y durante aquellos primeros días, los recién llegados, conocieron el horror del campo al que habían ido a parar.

José murió en el barracón de cuarentena y aquel 26 de agosto otro compañero de deportación, el oficial republicano nacido en Zaragoza, Julián Mur Sánchez, protagonizó uno de los hechos que con más emotividad han guardado los supervivientes en su memoria: saliendo de la formación Mur solicitó al capitán de los SS guardar un minuto de silencio por la memoria de José Marfil y por primera y única vez los prisioneros españoles rindieron este homenaje a uno de los suyos[1].

Su hijo José Marfil Peralta también fue deportado a Mauthausen donde llegó varios meses después y sus compañeros le relataron las circunstancias que rodearon la muerte de su padre. Recientemente ha publicado su testimonio en francés con el título “J'ai survecu l'enfer nazi” (Sobreviví al infierno nazi) de donde hemos extraído parte de la información para redactar esta nota.



[1] Julián fue asesinado el 12/10/1942 en la cámara de gas del castillo de Hartheim. Ver: Itinerarios e identidades. Republicanos aragoneses deportados a los campos nazis. pp 166-168